Inesperado aliado encontró el presidente Pedro Sánchez en el Senado. El alcalde de Madrid, José Luis Martínez-Almeida, ariete habitual desde la capital contra el Ejecutivo, respaldó la propuesta de bonificar a los caseros todas las rentas como incentivo a no subir los precios.
“Va en la línea de lo que yo podría haber defendido”, reconoció el alcalde durante su intervención ante la Comisión de Vivienda y Agenda Urbana en la Cámara Alta, a la que acudió este miércoles para dar su opinión sobre la actual crisis habitacional.
Almeida remarcó en su intervención en la necesidad de incrementar la oferta de vivienda e incidió en tener en cuenta que la gran mayoría de propietarios que ponen sus viviendas en alquiler son pequeños propietarios. “No es una cuestión de fondos buitre, no nos hagamos trampas al solitario”, aseguró.
Visto bueno de Collboni
Si el alcalde ‘popular’ defendió la rebaja fiscal, su homólogo barcelonés, Jaume Collboni, del PSC, no fue menos. “Hay que dar certeza jurídica a los propietarios, tiene que haber un mercado transparente. Y, si es posible, incentivos fiscales”, afirmó también ante la Comisión de Vivienda del Senado.
El regidor barcelonés defendió en su intervención “dar confianza al pequeño propietario” y ofrecerle incentivos con el fin de poner viviendas al mercado del alquiler.
Rebaja fiscal sin apoyos
Hasta ahora, la propuesta de Sánchez ha encontrado más rechazo que opiniones favorables, habida cuenta de la 'espantada' de sus socios habituales, e incluso dentro del Gobierno: Sumar ya ha anticipado que no votará a favor de la medida.
La propuesta va dirigida a tratar de 'congelar' las rentas en la renovación de contratos, de cara a la finalización de más de 600.000 contratos de los alquileres que se firmaron tras las medidas de protección aprobadas durante la pandemia de Covid-19.
El incentivo planteado por el presidente pasaría por una reducción del 100% de todos los rendimientos obtenidos por un casero que decidiera mantener el precio del anterior contrato, independientemente de si el piso se encuentra o no en una zona declarada como tensionada. Hasta ahora, las bonificaciones más elevadas en el IRPF por alquiler de vivienda -un 90%- están condicionadas a que la vivienda esté en una zona tensionada y el precio del alquiler se vea rebajado en al menos un 5%.