Es frecuente escuchar que los debates políticos están alejados de los problemas de la ciudadanía. O que los cambios legales que se discuten en las Cortes no tienen repercusión en su día a día. Pues el Senado tiene esta semana una oportunidad de oro para desmentir estas opiniones.
La Cámara Alta discute una proposición de ley registrada por Junts con medidas para facilitar al ciudadano la relación con la Administración. Básicamente, que no tenga que renovar o expedir documentos cuya vigencia permanente se da por descontada. Como, por ejemplo, certificados de nacimiento y defunción.
La reforma ahorraría trámites como la renovación del DNI, que pasaría a ser automática. Y obligaría a las administraciones a ‘ponerse las pilas’ en su digitalización y en la tramitación de procedimientos. En lugar de exigir documentos, tendría que consultar los certificados en otros registros.
Y, por otro lado, pondría en jaque los ingresos del Registro Civil, al consolidar la nota simple digital como un documento igual de válido, sin coste adicional y sin necesidad de volver a generar una nueva nota.
La iniciativa se somete este miércoles a su debate de toma en consideración. En caso de obtener el apoyo de la Cámara, continuaría su tramitación en el Congreso.
¿Qué propone la reforma?
Renovación del DNI
Sería automática, sin necesidad de solicitarla, tres meses antes de su caducidad. Sólo sería necesario acudir presencialmente cuando fuese imprescindible renovar la fotografía o facilitar huella dactilar.
Nota simple digital
Los Registros estarían obligados a expedir notas simples en formato digital que, una vez expedidas, podrían ser utilizadas de nuevo sin pagar tasas adicionales siempre que no haya habido cambios.
También los de Hacienda
La propuesta permitiría expedir cualquier certificado tributario de forma digital, de forma automática y sin necesidad de cualquier otro trámite adicional.
Certificaciones permanentes
La vigencia de las certificaciones de nacimiento, defunción, matrimonio, vecindad civil o filiación se presumirá permanente, sin perjuicio de la necesidad de modificar cuestiones como el estado civil.
Una copia y no más
Una vez obtenido el certificado digital, el ciudadano no tendría que volver a aportarlo en un trámite posterior. La reforma obliga a las administraciones a coordinarse para permitir la consulta y la reutilización directa de los documentos, a través de registros interoperables y accesibles.
Descárguelo aquí
Todos los certificados y documentos digitales podrían descargarse desde los portales digitales de los registros y organismos públicos competentes, a través de un apartado específico de acceso y descarga directa.
No sería necesario acudir presencialmente ni trámite intermediario, y los certificados digitales tendrían la misma validez documental que los expedidos en formato físico para todos los trámites, y sin requisitos adicionales.