El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, ha intervenido este viernes en la Conferencia de Seguridad de Múnich, donde ha defendido la necesidad de que Europa fortalezca sus capacidades de defensa ante la amenaza que representa Rusia. En su primera participación en este foro, Sánchez ha subrayado que, aunque España esté geográficamente alejada del frente oriental, “conoce bien la naturaleza de la amenaza que supone Vladímir Putin”.
El jefe del Ejecutivo ha reivindicado el compromiso español con la seguridad colectiva y ha asegurado que España ha triplicado su inversión en defensa en los últimos años y ha duplicado el número de efectivos desplegados en misiones de la OTAN. Con ello ha respondido a las críticas sobre la contribución española en el marco del debate abierto sobre la posibilidad de elevar el gasto en defensa hasta el 5% del PIB.
Más capacidades, no solo más presupuesto
Sánchez ha insistido en que el debate no debe centrarse únicamente en el porcentaje del gasto, sino en la calidad y autonomía de las capacidades europeas. A su juicio, asumir sin matices el objetivo del 5% podría incrementar la dependencia del armamento estadounidense, por lo que ha abogado por “gastar mejor” y reforzar la industria europea de defensa como parte del pilar europeo de la OTAN.
Durante el turno de preguntas, el presidente ha defendido que España está incrementando su presencia en el flanco oriental y ha vinculado la política de defensa con la defensa del Estado de Derecho y de los principios democráticos. “Defendemos la integridad territorial en Ucrania y también en Gaza. No aceptamos dobles estándares”, ha afirmado, en alusión a los conflictos internacionales abiertos.
Llamamiento a frenar el rearme nuclear
En su intervención, de menos de diez minutos, Sánchez también ha alertado contra una nueva carrera armamentística nuclear. Ha defendido el concepto de disuasión, pero ha pedido a las potencias nucleares que frenen el rearme. Citando a líderes históricos como John F. Kennedy y Ronald Reagan, ha señalado que “no es una cuestión ideológica” y ha advertido de que algunas potencias parecen haber olvidado las lecciones del pasado.
“Vamos a parar a Putin, pero de forma coordinada y reforzando el sistema multilateral”, ha señalado, apelando a lo que ha definido como un “rearme moral” en defensa de la democracia y el orden internacional basado en reglas.
Ausencia en la reunión con Zelenski
La víspera de su intervención, Sánchez no asistió a un encuentro de líderes europeos con el presidente ucraniano, Volodímir Zelenski, en el que participaron, entre otros, el canciller alemán Friedrich Merz y el secretario general de la OTAN, Mark Rutte. El ministro de Asuntos Exteriores, José Manuel Albares, justificó la ausencia por la “apretada agenda” del presidente y aseguró que España está presente en las citas decisivas sobre Ucrania.
La intervención de Sánchez se enmarca en un contexto de creciente debate dentro de la Unión Europea sobre el refuerzo de la autonomía estratégica y el reparto de cargas en materia de defensa, en un escenario marcado por la guerra en Ucrania y las tensiones globales.