No hubo sorpresa en el Senado. El ‘duelo’ entre los alcaldes de Madrid, José Luis Martínez-Almeida, y Barcelona, Jaume Collboni, no se salió del guion. La Ley de Vivienda y la regulación de precios del alquiler copó gran parte de las dos comparecencias, sucesivas, en la Comisión de Vivienda y Agenda Urbana.
Y eso que ambos comparten buena parte del diagnóstico y las recetas. El problema, coinciden, es de falta de oferta y, por tanto, urge ampliarla. A partir de ahí, diferencias. Construcción, pero no sólo.
Almeida, que insistió más en la promoción, puso sobre la mesa la reconversión de edificios para su uso residencial. Y Collboni incidió en ampliar el parque público, no sólo con obra nueva sino con la compra de edificios a grandes fondos, con el objetivo de alcanzar el 15% de todo el parque.
Madrid: Construcción, agilización y sin regulación
Política “nefasta”. El regidor madrileño tildó de “nefasta” la regulación de precios y justificó su rechazo en la escalada de las rentas, que asoció a la aprobación de la Ley de Vivienda en 2023, y las medidas de contención adoptadas hasta entonces por la pandemia de Covid-19.
Almeida esgrimió que la regulación espanta a los propietarios, rebajando la oferta de alquiler y, por tanto, encarece los precios. Y retó a la bancada del PSOE y otras formaciones de izquierda, a citar ejemplos exitosos de la regulación que se hayan mantenido en el tiempo.
De precios, poco. Para criticar la política de vivienda del Gobierno, apuntó a que en 2018, cuando llegó Sánchez a la Moncloa, el precio del alquiler crecía “al 1%” –1,8%, realmente, a nivel nacional, y al 10% en Madrid—frente a las desorbitadas subidas de ahora. Fue la única vez que el alcalde citó precios en su intervención. No habló del precio del metro cuadrado en su capital ni su evolución, antes o después de la Ley de Vivienda.
Madrid es de récord. Almeida sacó músculo urbanístico. “No hay capital europea que vaya a construir tanta vivienda a precio asequible”, alardeó Almeida, asegurando estar en condiciones de otorgar 60.000 licencias para vivienda nueva.
Propuestas regulatorias. Sí se centró el alcalde en poner encima de la mesa reformas concretas para agilizar proyectos y simplificar trámites. Edificabilidad extra si se ejecuta antes. Permitir la simultaneidad del proceso de urbanización y edificación. Y reconvertir oficinas en viviendas de régimen de alquiler asequible. No pueden superar el 30% de la renta media de la zona. “Pero no es limitar el precio. Es colaboración público-privada”, se defendió el alcalde.
Barcelona: Regulación paliativa hasta tener más casas
Medida paliativa. Jaume Collboni defendió la regulación de precios como “medida paliativa”. “La regulación nos permite parar el golpe. Dar tiempo a que haya más oferta”, subrayó. “¿Qué medidas podíamos tomar cuando los precios suben a dos dígitos? Regular y contener”.
Datos, datos, datos. El alcalde barcelonés se apoyó en la estadística. La regulación ha permitido rebajar el precio del alquiler en su ciudad un 4,9%. No haber aplicado los topes, sostuvo, habría elevado en 222 euros la renta media del alquiler, de 1.135 euros a 1.357 euros. Y la oferta, lejos de contraerse, ha crecido. “Hay 1.551 contratos de alquiler más que antes de la regulación”, dijo.
Uso turístico. A diferencia de Almeida, Collboni dedicó un apartado específico al auge de los pisos turísticos. En Barcelona son unas 10.000 viviendas, el equivalente a una década de construcción. Presumió de dirigir el único ayuntamiento en el mundo que ha tomado “una decisión tan drástica” como la de poner fecha a su fin: 2028.
Ricos extranjeros. El alcalde de Barcelona no planteó mejoras administrativas, pero sí invitó a poner coto a las compras por parte de ciudadanos extranjeros no residentes. O, como los definió, “muy ricos que compran en grandes ciudades para pasar algunas semanas de vacaciones”. “Con eso creo que también habría que hacer algo”, apostó. En Alicante, Málaga o Baleares, este tipo de adquisiciones suponen más del 25% o incluso cerca del 40% de las compras, aseguró. “¿No vamos a hacer nada con eso?”.
Bonus track: de la mano en la desgravación
Tanto Almeida como Collboni dieron su visto bueno a la desgravación propuesta por el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, para reducir el 100% de los rendimientos obtenidos por los caseros en el IRPF, siempre y cuando ‘congelaran’ la renta: “Va en la línea de lo que yo podría haber defendido”, dijo el alcalde de Madrid, del PP.