Cofiño apuesta por transformar el modelo autonómico en un verdadero estado federal

Juan Cofiño defiende que el modelo autonómico español evolucione hacia un estado federal y plantea reformas clave para el futuro de Asturias.

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Cofiño apuesta por transformar el modelo autonómico en un verdadero estado federal

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El presidente de la Junta General del Principado de Asturias (JGPA), Juan Cofiño, ha defendido que el actual sistema autonómico español “debe superar sus insuficiencias por la vía natural de su transformación en un verdadero estado federal” con el fin de que “España se adapte a su propia diversidad, revitalizando el pluralismo”.

Durante su intervención de ingreso como miembro de honor del Real Instituto de Estudios Asturianos (Ridea), Cofiño ha explicado que el “ensayo” del modelo descentralizado es también resultado de la asociación en la memoria colectiva del binomio democracia-autonomía política, dos conceptos “indisociablemente unidos en pleno proceso de transición política, en tiempos especialmente delicados”.

No obstante, ha alertado de la aparición de signos de “agotamiento” en la estructura autonómica vigente, que atribuye, entre otros factores, a la falta de acuerdo para rediseñar el sistema de financiación y al creciente desapego de la juventud hacia este modelo.

En su análisis sobre la posición de la comunidad, Cofiño ha indicado que “Asturias tiene un tamaño que impide que ejerza una influencia definitiva en los grandes centros de decisión (políticos o empresariales), pero dispone de capacidades, resortes y recursos suficientes para competir en muchos ámbitos de la economía y de los servicios”.

El presidente del Parlamento asturiano ha insistido en que el Principado necesita dejar atrás la nostalgia y renunciar a las “milagrerías” y a los “empeños quijotescos”, y ha esbozado varias líneas de actuación para los próximos años, entre ellas la actualización del Estatuto de Autonomía, una amplia simplificación regulatoria y una política de vivienda más eficaz.

En relación con la reforma estatutaria, ha reclamado que se afronte sin que “el asunto de las lenguas propias” se convierta en un “imponderable absoluto” y ha abogado por una “severa acción de simplificación regulatoria” con el objetivo de “podar en profundidad el proceloso e ininteligible bosque normativo que entorpece la gestión”.