El director facultativo de Combayl en 2022 reitera que entonces no se extraía carbón en la mina de Cerredo

El exdirector facultativo de Combayl en Cerredo defiende que en 2022 no se extraía carbón del sexto piso y detalla presiones y cambios en la mina.

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El que fuera director facultativo de Combayl en la mina de Cerredo, Roberto Valdés González, entre el 15 de junio y el 30 de septiembre de 2022, ha declarado este jueves ante la Comisión parlamentaria que analiza el accidente mortal registrado en la explotación de Cerredo en 2025, en el que fallecieron cinco mineros. Durante su intervención ha precisado que, “cuando se produce el accidente de 2022 en la citada mina --que dejó un fallecido y un herido--, no se estaba extrayendo carbón del piso sexto”.

Al ser cuestionado por el hecho de que Combayl haya admitido una extracción ilegal de carbón en ese sexto piso, ha señalado que, “como con ese reconocimiento no está de acuerdo y lo hicieron sin contar con él, prefiere no dar su opinión para que “no le echen de la comisión””. Ha añadido que, de haber dependido de él, habría abandonado el cargo al día siguiente del siniestro de agosto de 2022 porque “no se sintió protegido, incluso con carácter retroactivo”.

También ha relatado que el empresario Jesús Rodríguez Morán, conocido como Chus Mirantes, le pidió e “insistió” en que tramitase un Proyecto de Investigación Complementaria para poder extraer carbón, propuesta a la que se negó.

“Nombró un Proyecto de Investigación Complementaria, un PIC. Me lo nombró, me dijo a ver si podemos poner esto en marcha. Me insistió con eso, pero yo le dije que no porque además yo me iba en septiembre”, explicó Roberto Valdés, que ha asegurado que Chus Mirantes “no tiene formación técnica ni jurídica para una figura de ese tipo --un PIC--, no era un hombre de papeles”, por lo que, a su juicio, alguien tuvo que asesorarle.

Valdés ha indicado que consideraba a Jesús Rodríguez Morán como el único dueño de la explotación y era con él con quien mantenía el trato directo. Ha detallado que, en el funcionamiento cotidiano de la mina, había un encargado en las instalaciones y que Chus Mirantes estaba “por allí”.

Interrogado sobre si percibía que la finalidad de la empresa con esa explotación era extraer carbón, ha apuntado que “no sabe si era sacar carbón o ponerla en valor para venderla”. “No lo sé. Es una opción. Eso es especular, pero es así. Lo desconozco”, manifestó.

En respuesta a los diputados, ha concretado que en ese periodo la actividad se centraba en tareas como la “recogida de chatarra en el exterior, centralizarla en la plaza para una empresa que la cargaba y se la llevaba y luego había otro proyecto que era el de recuperar material de mina para vida, que se vendió a una empresa colombiana”. Paralelamente, se iban reuniendo acopios de carbón en el exterior, procedentes de antiguos montones ya existentes.

Sobre el interior de los pisos, ha subrayado que durante su etapa “lo único que se hacía era sacar equipos del piso sexto”, de modo que, en el momento del accidente mortal de 2022, “el carbón que iba cargado en el camión era de acopios del exterior, tenía que ser de acopios del exterior”.

En una exposición inicial, Valdés González ha remarcado que, aunque se le llama a comparecer como director facultativo de Conbayl, considera imprescindible precisar que “el director facultativo no lo es de una empresa, sino que lo es de una mina o de una serie de concesiones mineras”. “Con lo cual, yo nunca he sido director facultativo de Conbayl, si nos ceñimos al reglamento. He sido director facultativo siempre de grupos de concesiones”, señaló.

Vinculación con Cerredo

En cuanto a su relación con la mina de Cerredo, ha insistido en que formó parte de la dirección facultativa únicamente entre el 15 de junio y el 30 de septiembre de 2022, “única y exclusivamente”. “En septiembre del 2022 presento mi renuncia voluntaria. A partir de ahí, se nombra un primer director facultativo después de mí, que es Miguel Sánchez Suárez, el cual está ocho meses como director facultativo y, posteriormente, en abril del 23, creo que fue, se nombra José Antonio Casillas”, relató.

Ha explicado que colaboró con Miguel Sánchez, dado que este tenía poca experiencia en el ámbito de la minería del carbón. “Colaboro con él, incluso se viene a mi casa a Ponferrada y le oriento cómo se llevan los temas administrativos. Una colaboración que termina en amistad, aunque fuese en ocho meses. Cuando entra José Antonio Casillas, a mí me lo presentan y me deja claro que no formo parte de ninguna acuación en Cerredo y que debido a su experiencia prefiere trabajar él con sus medios, con lo cual yo desde ese momento dejo de tener ninguna relación con Cerredo”, expuso.

Papel de Adrián Rodríguez

Valdés también ha hecho referencia al hijo de Chus Mirantes, Adrián Rodríguez, administrador único de la empresa Blue Solving, al que ha descrito como “víctima de todo esto”. “Es un chaval muy normal, lo verán que es un muy buen chaval y no tiene nada que ver en toda esta historia, le ha tocado los papeles”, afirmó.

“Adrián es un chico muy normal, incluso tímido, pero yo veo que Adrián, su máxima, su dios es su padre. Y su padre lleva toda la vida saliendo de casa muy temprano y llegando muy tarde. Porque va a trabajar o porque va de fiesta o por lo que sea. Yo creo que se ha metido en todo esto un poco por hacer ver a su padre que es útil. Porque a lo mejor ese amor que tiene Adrián hacia su padre, no es en la misma medida de su padre hacia su hijo y Adrián estaba reclamando un poco sentirse útil para su padre y hubiese hecho cualquier cosa por demostrar a su padre que estaba ahí”, dijo.