La Junta General del Principado ha celebrado este martes una conferencia titulada “En defensa del Estado de Derecho”. El acto, organizado por Espacio Fundamentos —el foro de reflexión impulsado por el Parlamento asturiano junto con la Universidad de Oviedo—, ha servido como homenaje al jurista José Tudela Aranda, fallecido hace un mes a los 63 años. En la sesión han intervenido Ana Carmona Contreras, catedrática de Derecho Constitucional en la Universidad de Sevilla, y Josep Maria Castellà Andreu, catedrático de Derecho Constitucional en la Universidad de Barcelona.
En la apertura del encuentro, el presidente de la Junta General, Juan Cofiño, ha ensalzado la figura de Tudela y ha recuperado su advertencia de que “crece el sectarismo y la ley está postrada y vencida por el ejercicio del poder”, una reflexión incluida en su obra “En Defensa del Estado de Derecho”.
El presidente del Parlamento asturiano ha señalado que “las razones de esta situación” están relacionadas con el regreso del populismo y la ruptura de los antiguos consensos, así como con “el frentismo”, y ha defendido la necesidad de reforzar la práctica política “para hacer una política más sana, para volver a entronizar el culto a la ley por parte de los políticos”.
Por su parte, Marco Fernández, Letrado Mayor de la Junta General, ha subrayado la trayectoria de Tudela, al que ha definido como “un jurista de excepción, una persona especialmente cercana y con una gran trayectoria, que ejerció sus cargos con independencia y altura institucional”. “Un jurista de Estado”, ha insistido Fernández.
Tras la presentación de los ponentes a cargo de Leonardo Álvarez, profesor de Derecho Constitucional en la Universidad de Oviedo y coordinador de Espacio Fundamentos, Ana Carmona ha puesto en valor “el testamento académico de Pepe Tudela en su último libro”.
La catedrática ha advertido de que “el estado de salud del Estado de Derecho es preocupante por el necesario sometimiento de los poderes públicos a la Constitución”. A su juicio, “el criterio de la mayoría debe tener límites y en esa limitación del poder es donde se comprende el Estado de Derecho porque el poder democrático tiene que estar sometido a reglas”.
Según Carmona, “en la actualidad, el Estado de Derecho está en un momento de mucha tensión y esa erosión y amenazas sobre la comprensión de la limitación de poder, entre otras razones, se debe a los avances del populismo, que con el acceso al poder se ponen en marcha decisiones destinadas a desmontar los límites de que la democracia constitucional esté sometida a Derecho”. Ha añadido que “estamos en un contexto convulso donde las crisis se suceden unas a otras, el andamiaje del Estado democrático de derecho se presenta inalterado, pero esa presencia no oculta que hay grietas en el Estado de Derecho en España y hay actitudes y dinámicas que nos ponen ante patologías en el funcionamieto de nuestro sistema constitucional”.
En su análisis, “la relegación de la función legislativa por parte del Parlamento es”, según la profesora, “otra dinámica que tensiona el Estado de Derecho, “porque se sustituyen por los Decretos Leyes, un instrumento muy cómodo que predomina no solo en el Estado sino también en las comunidades autónomas”.
Carmona ha denunciado igualmente los problemas para la renovación del Consejo General del Poder Judicial y del Tribunal Constitucional. A continuación, Castellà ha retomado las tesis de Tudela para remarcar que Estado de Derecho “es hablar de democracia y también en el libro está el eje de condensar la idea del Estado de Derecho en la idea de limitación de poder”.
El profesor ha señalado que “el populismo y cómo erosiona, desde dentro de las instituciones, nuestras democracias” constituye uno de los grandes desafíos actuales. También ha resaltado dos ideas centrales de la obra de Tudela, entre ellas que “alerta de que la vocación del estado autonómico es asentarse como un federalismo práctico, al que opone la figura del confederalismo al que ha mutado el independentismo, que supone un debilitamiento de la comunidad politica, lo que supone una erosión del Estado de Derecho”.
Castellà ha apuntado que “la opinión pública está más débil y hay un desdén por la instituciones”, y que “el equilibrio entre la democracia y la libertad, viene por el lado del Estado de Derecho”. A su entender, “este desequilibrio afecta a la democracia representativa y parlamentaria, hay una verticalización y presidencialización del poder que mina las funciones del Parlamento, lo que Tudela llama parlamentarismo negativo”.
El catedrático ha reclamado también “revitalizar los contrapoderes”, “con un control político al poder en el Parlamento y también la independencia judicial es clave, con un Consejo del Poder Judicial que opere con todas las garantías”. Para concluir, ha recordado que Tudela apela a la responsabilidad de las élites dirigentes y de la opinión pública, así como a la idea de que “la democracia está vinculada al respeto a la ley y al Estado de Derecho”.