La diputada regional del Partido Popular Beatriz Polledo denunció este viernes que las manifestaciones de la consejera de Derechos Sociales, Marta del Raco, acerca de las listas de espera en las residencias públicas de mayores del ERA “constituyen un ejercicio de manipulación política y falta de respeto a miles de familias asturianas”.
Polledo calificó de “desfachatez” sostener que en Asturias únicamente hay 298 personas aguardando una plaza en una residencia pública. Recordó que “los últimos datos oficiales publicados por el propio Gobierno reflejan que 3.096 asturianos estaban esperando una plaza residencial pública, es decir, diez veces más de lo que la consejera pretende hacer creer a los asturianos”, ha señalado.
La parlamentaria del PP añadió que, si se tienen en cuenta todas las solicitudes tramitadas en el sistema —dado que cada persona puede pedir plaza en varios centros—, el volumen total de peticiones supera las 8.000.
“La evolución de los datos demuestra el fracaso de la gestión del Gobierno de Barbón, que trata de ocultar los datos porque la situación es cada vez peor, ya que en abril de 2023 había 1.919 personas esperando plaza residencial y, dos años después, ya eran 3.096, lo que supone un incremento del 61,5 por ciento”, destacó.
En esta línea, Polledo sostuvo que desde abril de 2025 el Ejecutivo autonómico ha dejado de difundir estadísticas actualizadas “porque son muy malos e intenta manipular las listas para maquillar su fracaso, y la Consejería pretende ahora justificar su cifra de 298 personas eliminando de la lista a miles de asturianos por recibir una ayuda a domicilio o acudir a un centro de día o estar pagando una residencia privada mientras esperan una plaza pública”.
“Pero todas esas personas siguen esperando exactamente lo mismo, una plaza residencial pública, y son más de 3.000 asturianos, por lo que excluirlos de la lista es un engaño deliberado para la sociedad asturiana”, expresó.
Para Polledo, el reciente compromiso de crear 700 nuevas plazas residenciales constituye otra maniobra “e propaganda” de una consejera “desacreditada que debe asumir responsabilidades y dejar de intentar lavar su gestión ante la reprobación que afrontará en el próximo Pleno de la Junta General”.