La consejera de Salud, Concepción Saavedra, ha contestado este martes en el Pleno de la Junta General a las críticas del PP insistiendo en que “las listas de espera no las elaboran los gestores ni los políticos y las mismas se construyen día a día por profesionales sanitarios y administrativos del SIRPA, siguiendo procedimientos reglados, auditables y basados en criterios estrictamente clínicos”.
Ha recalcado que “las listas de espera, repito, no son un instrumento político o no deberían serlo, son un instrumento clínico, gestionado por profesionales, regulado por ley, por normativa. Esto no es una opinión, es el funcionamiento real del sistema recogido en los protocolos oficiales del SIRPA y, por supuesto, la normativa autonómica y estatal, incluido un decreto de garantías de Asturias, que el paciente puede adquirir al Servicio de Atención a los Servicios y solicitar cuáles son sus necesidades”, subrayando que el proceso está tasado y supervisado.
La intervención de Saavedra se ha producido a raíz de una interpelación de la diputada del PP, Pilar Fernández Pardo, sobre las listas de espera, en la que le pedía que aclarase si el Ejecutivo “está gestionando mal o está ustedes ocultando la realidad”. Ante ello, la titular de Salud ha reclamado a los populares que no se ponga en duda la labor de quienes sostienen el sistema sanitario público asturiano.
En este sentido, la consejera ha defendido que “podemos discutir sobre recursos, sobre organización, sobre prioridades, pero no sobre la integridad de los gestores, ni los profesionales, ni sobre la metodología que garantiza la equidad en el acceso. Porque la sanidad pública no se defiende con titulares, se defiende con recursos”, remarcando que el debate debe centrarse en cómo reforzar el sistema y no en desacreditar a sus trabajadores.
Saavedra ha rechazado las acusaciones de manipulación de datos y ha señalado que “hablar de maquillaje de listas de espera es más viejo que el hilo negro”. Ha vinculado además este tipo de discursos al calendario electoral: “Ahora se acercan las elecciones. Puedo entender que su partido utilice, como siempre, no propuestas, pero sí un debate corto”, lamentó, reprochando al PP que recurra a este asunto de forma recurrente.
La responsable de Salud ha detallado que en Asturias existen tres clases de listas de espera: una lista estructural, que agrupa a los pacientes disponibles y programables; una lista no estructural, que incluye a quienes tienen indicación válida pero no están temporalmente disponibles; y una lista general, que suma ambas y en la que figuran todos los pacientes registrados.
Ha considerado clave diferenciar estos conceptos porque, cuando el Ministerio de Sanidad difunde datos de pacientes en lista de espera quirúrgica, se refiere únicamente a la lista estructural, “el Ministerio y el resto de comunidades”. Por ello, ha advertido de que “mezclar cifras, como a veces se hace en el debate público, genera siempre una alarma injustificada”, al no comparar magnitudes homogéneas.
Saavedra ha explicado también que, en la gestión activa de las listas, los servicios clínicos las actualizan de forma periódica, las direcciones de área controlan los indicadores y las unidades administrativas se ponen en contacto con los pacientes para confirmar la vigencia de la demanda, revisar datos o resolver posibles incidencias. “Todo ello es trabajo profesional, lo repito, no político, y es un trabajo complejo, que requiere revisar causas de suspensión, verificar pruebas pendientes, reordenar prioridades y garantizar que cada paciente esté en la situación correcta”, añadió.
Frente a las críticas de opacidad, la consejera ha recordado que Asturias es la única comunidad autónoma que difunde mensualmente sus listas de espera sanitarias. Ha afirmado que “la ciudadanía asturiana merece un debate serio, no una campaña de intoxicación. Merece propuestas, no bulos, y es imprescindible desmontar lo que el PP asturiano difunde, incluso ahora está difundiendo, que nosotros somos una comunidad que apuesta por la sanidad privada”, rechazando que el Principado priorice la derivación a centros privados.
“CUESTIONAR LA TRAZABILIDAD”
Por su parte, la diputada del PP Pilar Fernández Pardo ha respondido a la consejera asegurando que “siente si le molesta el hecho de cuestionar la trazabilidad de las listas de espera, que es algo “importantísimo”. “Ustedes no solamente es que mes tras mes van incrementando las listas de espera, sino que las van maquillando cada vez más”, afirmó, acusando al Gobierno de alterar las estadísticas.
La parlamentaria popular ha repasado las principales cifras oficiales, pero ha puesto el foco en lo que considera “algo muy grave”: la ausencia de un control efectivo del sistema de información sanitario en Asturias. A su juicio, el modelo actual de publicación de las listas no ofrece una imagen “clara y convincente” de la situación real, algo que, según ha dicho, “lo saben todos los asturianos, los usuarios”.
Fernández Pardo sostiene que “se publican datos de manera que a ustedes les resulte más útil para construirse un discurso favorable, pero no para explicar a los ciudadanos la realidad completa de las listas de espera, incluyendo las esperas estructurales, los pacientes transitoriamente no programables, los derivados a centros alternativos o las crudas demoras a que se ven sometidos”, reclamando un sistema de información más transparente y comprensible para la población.