Un diputado de Vox en Murcia defiende “combatir incluso con violencia” el aborto y la eutanasia

Las declaraciones del diputado regional reavivan la polémica sobre el clima de confrontación tras el incidente en el Congreso.

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El diputado regional de Vox, Antonio Martínez Nieto | Europa Press

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La tensión política desatada tras la expulsión del diputado de Vox José María Sánchez García del Congreso ha encontrado una nueva derivada en la Asamblea Regional de Murcia. Allí, el parlamentario autonómico Antonio Martínez Nieto ha defendido públicamente que existe un “deber de combatir, incluso con violencia” el aborto y la eutanasia, unas declaraciones que han intensificado la polémica en torno al discurso del partido.

La afirmación se ha producido este miercoles en el pleno celebrado apenas un día después del incidente en la Cámara Baja, donde Sánchez García fue expulsado tras encararse con la Presidencia del Congreso. Lejos de rebajar el tono, distintos dirigentes de Vox han respaldado su actitud y han endurecido su discurso en los últimos días.

Un discurso que trasciende el Congreso

Las palabras de Martínez Nieto suponen un salto en la crisis abierta tras el episodio en el hemiciclo. El diputado murciano no solo justificó el enfrentamiento protagonizado por su compañero, sino que fue más allá al legitimar el uso de la violencia en el terreno político para combatir determinadas leyes.

La declaración no ha sido rectificada hasta el momento y ha generado una fuerte reacción entre el resto de fuerzas políticas, que alertan de un deterioro del clima institucional.

Mientras tanto, la dirección de Vox ha evitado censurar de forma clara el comportamiento del diputado expulsado. Fuentes del partido han admitido que sus formas fueron “cuestionables”, pero han justificado su reacción aludiendo a los supuestos insultos recibidos por parte de un diputado de ERC.

Otros dirigentes han ido más allá, defendiendo abiertamente su actuación y denunciando lo que consideran una falta de protección por parte de la Presidencia del Congreso. Esta estrategia ha reforzado la idea de que el incidente no es un hecho aislado, sino parte de una escalada más amplia en el tono político.

El propio vicepresidente del Congreso, Alfonso Rodríguez Gómez de Celis, ya advirtió tras lo ocurrido en la Cámara Baja del “riesgo real” de que la confrontación ideológica derive en episodios de este tipo.