El presidente de la Comunidad de Regantes de Librilla, Francisco Provencio García, ha reclamado “que no nos pongan más palos en las ruedas” y ha defendido la necesidad de una política hídrica estatal “de luces largas” durante su intervención en la Comisión Especial de Estudio sobre la situación del trasvase Tajo-Segura, tras las últimas decisiones del Ministerio para la Transición Ecológica.
Provencio ha alertado de la inseguridad que, a su entender, condiciona el relevo generacional en la agricultura. Como ejemplo, ha mencionado a un joven de 22 años que se ha dado de alta como agricultor y ha pedido financiación para ampliar su explotación. Según ha relatado, en la entidad financiera le han preguntado “qué pasa en caso de sequía” o si “se elimina el trasvase Tajo-Segura”, lo que, en su opinión, refleja la falta de certeza sobre la disponibilidad futura de agua.
“¿Qué le puedo contestar yo a este muchacho?”, ha planteado, recordando que un limonero tarda entre seis y ocho años en comenzar a producir y que, a día de hoy, se desconoce “si tendremos esos recursos hídricos”. El responsable de los regantes ha recalcado que los agricultores “no necesitan más burocracia, necesitan recursos para trabajar” y ha reiterado que “la materia prima es el agua”.
Durante su comparecencia, ha defendido que el trasvase “lleva 46 ó 47 años funcionando, ha funcionado y debe de seguir funcionando” y ha considerado que “habrá que apoyar de alguna forma alguna obra” dentro de una estrategia hidráulica de ámbito nacional que asegure caudales al Levante. Ha añadido que los recortes previstos, estimados en 100 hectómetros cúbicos, “se convierten en un problema”, pese a que las reservas en España superan los 46.000 hectómetros cúbicos.
Provencio ha expuesto además el proceso de modernización de la Comunidad de Regantes de Librilla, que ha culminado recientemente la renovación integral de su zona regable con sistemas más eficientes. Ha indicado que distintos sectores han contado con financiación parcial del Gobierno regional y de la Administración General del Estado, mientras que los comuneros han afrontado entre el 40% y el 60% de la inversión mediante créditos a largo plazo.
Posicionamiento de los grupos parlamentarios
En el turno de los grupos, el diputado del PSOE Fernando Moreno ha asegurado que su formación va a “remar y más fuerte si cabe” en apoyo del trasvase y ha defendido la desalación como “plan B” cuando falten caudales, insistiendo en que “agua que venga siempre, de donde venga”. Ha recalcado que el objetivo de su partido no es sustituir el trasvase, sino complementarlo.
Por otro lado, el diputado de Vox Antonio Martínez ha alertado de que “los bancos ya introducen en su análisis de riesgo la posibilidad del cierre del trasvase”, algo que ha tildado de “gravísimo”, y ha arremetido contra las reglas de explotación y la apuesta por la desalación, a la que ha considerado cara e insuficiente.
El diputado de la coalición Podemos-Izquierda Unida Verdes-Alianza Verde, integrada en el Grupo Mixto, José Luis Álvarez-Castellanos, ha defendido la necesidad de una planificación “urgente y seria” que contemple todos los componentes del sistema, incluidos los límites ambientales y la evolución de la superficie regable, y ha avisado de la “tensión permanente” que genera el actual modelo.
Desde el PP, Jesús Cano ha puesto en duda que los caudales ecológicos fijados en el Plan Hidrológico del Tajo se basen en criterios técnicos y ha reivindicado el memorándum del trasvase como herramienta para “poner orden”. Al mismo tiempo, ha acusado al Ejecutivo central de tomar decisiones “ideológicas y políticas” sin buscar acuerdos.
Para cerrar su intervención, Provencio ha pedido a los grupos parlamentarios que “rememos todos en el mismo sentido” y ha reiterado que “en España hay agua”, solicitando pactos estables a largo plazo que aseguren la viabilidad futura del sector agrario en la Región de Murcia.