La Asamblea Regional tumba la moción de Vox para vetar el burka y el niqab en espacios públicos

La Asamblea Regional rechaza la moción de Vox para prohibir burka y niqab en espacios públicos tras un duro cruce de acusaciones entre los grupos.

5 minutos

Publicado

5 minutos

El Pleno de la Asamblea Regional ha desestimado este miércoles la moción presentada por el Grupo Parlamentario Vox sobre el uso del burka y el niqab en espacios de uso público. La iniciativa solo ha cosechado 9 votos favorables, frente a 15 en contra y 20 abstenciones, y tampoco han prosperado las enmiendas a la totalidad registradas por el PSOE y el Grupo Mixto.

La diputada de Vox, María José Ruiz, ha defendido al inicio de su intervención que lo que se debate "no es un trozo de tela ni va de una prenda", sino "la dignidad de la mujer, la seguridad de los españoles y la defensa de los principios básicos que sostienen nuestra nación, de qué modelo de sociedad queremos para España".

En su opinión, el burka y el niqab "no son una costumbre pintoresca, ni una opción inocente, sino una jaula de tela, un yugo de tela, una mazmorra textil" que, ha lamentado, "simbolizan la desaparición de la mujer en el espacio público".

Según la parlamentaria de Vox, "una mujer sin rostro, una mujer sin expresión, una mujer sin identidad reconocible, una mujer obligada a borrarse para poder existir" y eso, ha manifestado, "no es libertad, es sumisión, invisibilización y esclavitud".

Por ello, ha recalcado que "la dignidad de la mujer no es negociable, ni en Afganistán, ni en Irán, ni en Bélgica, ni en Francia, ni en la Región de Murcia".

Ruiz ha acusado al PP de que, mientras Vox señala el problema, el Partido Popular "se escandaliza, no vota en contra y meses después intenta ponerse delante de la pancarta". Ha recordado que en el Congreso, la proposición de ley orgánica de Vox para prohibir el burka y el niqab "tuvo el apoyo del PP y UPN, pero el rechazo de PSOE, Sumar, Podemos y sus socios hizo que no prosperase".

Ha defendido que, a su juicio, "ocultar completamente el rostro en espacios públicos o de acceso público dificulta la identificación personal" y ha subrayado que varios países europeos "ya han legislado" en este sentido, citando que Francia y Bélgica "cuentan con prohibiciones desde 2011".

Además, ha asegurado que "el multiculturalismo sin límites no trae convivencia, no trae fragmentación, ni integración, ni libertad, trae sociedades paralelas. Y eso enlaza con el problema de fondo: España lleva sufriendo políticas de fronteras abiertas, efecto llamada e inmigración masiva mal gestionada".

En esta línea, ha sostenido que "la integración no es optativa" y ha expresado su rechazo a ver a "niñas con niqab en los colegios, mujeres convertidas en sombras en nuestras calles, a aceptar que el sometimiento se disfrace de diversidad, a la cobardía del PP y a que la hipocresía de la izquierda sigan empujando a España hacia la renuncia".

Ha concluido su intervención apostando por "una sociedad de mujeres libres de verdad, visibles, seguras y a cara descubierta, porque una nación que permite que sus mujeres tengan que ocultarse es una nación que empieza a desaparecer".

"En España hay una historia, una cultura, tradición y una civilización y quien venga debe adaptarse a ella, respetarla y asumirla", ha rematado.

Postura de los distintos grupos parlamentarios

La diputada del PSOE, Antonia Abenza, ha defendido su enmienda de totalidad recordando que la propuesta de Vox "es repetida y fue rechazada por unanimidad en este Pleno".

Ha reprochado que "lo que en diciembre no era necesario, en marzo parece una prioridad", apuntando a que "entre una fecha y otra no ha cambiado la realidad, sino el romance".

Según Abenza, mientras Vox "habla del Islam como incompatible con la democracia, van a sus conferencias, citan el Corán cuando les conviene para hablar de tradiciones culturales, se reúnen con representantes del mundo islámico para hablar de cooperación internacional y los utilizan en Murcia como chivo expiatorio electoral".

Ha sostenido que la moción de Vox "no responde a un problema real en la sociedad y lo que pretende no es defender a las mujeres, sino avivar un debate racista y xenófobo que nada tiene que ver con la igualdad ni con los derechos".

Desde el Grupo Parlamentario Mixto, la diputada María Marín ha señalado que "no ha visto en esta Región ninguna mujer con burka o con niqab".

Marín ha ironizado asegurando que lo que realmente oculta el burka es "el cese de Antelo, el primer deportado por Vox en la Región de Murcia; la contratación a dedo de la novia de Luis Gestoso; o las acusaciones de Ortega Smith".

Ha añadido que que Vox "estaba podrido hasta la médula", "ya se intuía", pero considera lamentable que "hayamos tenido que esperar a que se apuñalen entre ellos para que toda esta mierda salga a flote".

En su opinión, "el burka es el señuelo, la maniobra de distracción de Vox para que no se hable del estercolero que tienen dentro y tapa más cosas, como las más de 7.200 mujeres que el año pasado fueron atendidas en la Región por los centros de atención a víctimas de violencia de género; la brecha salarial de género que supera en Murcia los 5.300 euros al año y la incompetencia del gobierno de López Miras que lleva desde 2021 sin actualizar la estrategia para combatir la violencia de género".

En nombre del Grupo Parlamentario Popular, la diputada María del Carmen Pelegrín ha rememorado que ya en 2010 el PP "adoptó una postura favorable a la prohibición estatal del burka y el niqab, una moción que instaba al Estado a eliminarlo por dignidad de la mujer".

Ha subrayado que el PP mantiene la misma línea y que el debate en la Cámara autonómica gira en torno a "visibilizar a la mujer, que cualquier niña pueda crecer sabiendo que su rostro no es motivo de vergüenza y pueda mostrar como otras niñas, que sus cuerpos, vistan como vistan, no son los culpables de una agresión machista y que ninguna mujer sea silenciada".

"Debatimos igualdad, libertad y dignidad; y la defendemos para cualquier mujer", ha remarcado la diputada 'popular' dirigiéndose al PSOE.

En su turno para fijar el texto definitivo, la diputada proponente de la moción ha reiterado que "el problema no es que alguien oculte el rostro, sino que determinadas vestimentas vinculadas a una interpretación religiosa concreta simbolizan y perpetúan un modelo de sometimiento femenino incompatible con la igualdad entre hombres y mujeres".

Ha precisado que no se está hablando "de una mascarilla, ni de un casco, ni de un disfraz, sino de símbolos que responden a una concepción religiosa y cultural en la que la mujer debe cubrirse, ocultarse y desaparecer".

Ha avanzado que Vox no aceptará la enmienda del PP relativa al apoyo a una proposición de ley orgánica registrada en la Junta de Extremadura, porque considera que en la Asamblea deben abordarse "que afectan al ámbito competencial de la Región de Murcia y no convertir esta institución en una antesala para adelantar posicionamientos sobre futuras leyes orgánicas de ámbito nacional".

También ha respondido al PSOE, al que ha acusado de que "su intervención vuelve a demostrar el relativismo cultural tan peculiar que practica la izquierda".

El Grupo Parlamentario Socialista ha rechazado la transacción que proponía Vox, porque lo que se plantea "es que se declare el burka como un símbolo que atente contra los derechos fundamentales de las mujeres".

Desde el Grupo Mixto, la diputada Marín también ha votado en contra, argumentando que "en esta transacción habla de identidad, de cultura, usos, modos y costumbres, pero no sé de los de quién, porque si se analiza la identidad de la ciudadanía de la Región de Murcia tendrían que salir corriendo de aquí unos cuantos".

El Grupo Parlamentario Popular ha mantenido su criterio de que "cualquier mujer tiene que ir con la cara descubierta" y ha rechazado las transacciones planteadas por Vox.