Los Veintisiete han respaldado este martes la actualización del catálogo de contaminantes presentes en aguas de superficie y subterráneas, incorporando plaguicidas, determinados productos farmacéuticos y PFAS (sustancias perfluoroalquiladas y polifluoroalquiladas), con el objetivo de adaptar la normativa europea a los dictámenes científicos más recientes y reforzar los mecanismos de control.
La reforma, cerrada entre el Consejo (gobiernos) y el Parlamento Europeo el pasado septiembre tras tres años de negociaciones, será definitiva una vez supere el último trámite formal: un próximo voto en el pleno de la Eurocámara.
El pacto actualiza la directiva marco sobre el agua, la directiva relativa a las aguas subterráneas y la directiva sobre normas de calidad ambiental, de modo que la política hídrica de la UE queda alineada con la evidencia científica más actual, según ha señalado el Consejo en un comunicado.
De este modo, la lista se amplía y revisa para incluir sustancias farmacéuticos (como analgésicos), pesticidas, bisfenoles y sustancias consideradas “eternas” perfluoroalquiladas y varios PFAS, sustancias que son consideradas como “permanentes”.
Por primera vez, la legislación comunitaria incorpora normas para valorar el riesgo acumulativo de mezclas de sustancias y endurece los requisitos de calidad ambiental para varios componentes contaminantes que ya figuraban en la lista.
Para facilitar futuras revisiones, la directiva también añade indicadores de microplásticos y resistencia a los antimicrobianos a las listas de vigilancia del agua de la UE, que ayudan a rastrear sustancias de creciente preocupación.
Asimismo, se introduce un sistema de seguimiento basado en los efectos en las aguas superficiales para medir el impacto de las mezclas químicas, y los Estados miembro podrán emplear tecnologías de teledetección y observación de la Tierra para su control.
Además, los gobiernos estarán obligados a informar sobre la calidad biológica y química, así como sobre el estado general de las masas de agua, con el fin de disponer de datos más homogéneos y fiables en toda la Unión Europea.