Lucas Jiménez, presidente del Sindicato Central de Regantes del Acueducto Tajo-Segura (Scrats), ha expresado su preocupación en la Asamblea Regional sobre la reciente planificación del río Tajo que, a su juicio, ha establecido un trato desigual en los caudales ecológicos, poniendo en riesgo la continuidad del trasvase Tajo-Segura.
Jiménez ha informado a la Comisión Especial de Estudio sobre la situación del trasvase Tajo-Segura, después de las acciones del Ministerio para la Transición Ecológica, que el trasvase se encuentra paralizado en los tribunales y que la reducción proyectada para 2027 también se ha visto postergada, dependiendo de un cambio legislativo que requiere “una nueva ley o bien la convalidación de un real decreto-ley en el Congreso”.
Durante su discurso, el presidente del Scrats ha destacado un tratamiento desigual en la asignación de caudales ecológicos en prácticamente todas las cuencas hidrográficas de España, incluyendo la mayoría de los segmentos del río Tajo, salvo en el alto Tajo y en zonas donde se ha comprometido la viabilidad del trasvase Tajo-Segura.
Jiménez ha argumentado que esta situación surge de una estrategia política sobre el manejo de los caudales en el alto Tajo, cuyo propósito ha sido limitar el trasvase. Además, ha señalado que en otras áreas y ríos se ha mantenido el caudal previo al último plan aprobado, manteniendo la calma en el Levante.
El líder del Scrats ha subrayado las consecuencias de estas decisiones, que han suspendido inversiones esenciales y han anticipado los efectos de los recortes antes de cumplirse las condiciones establecidas, colocando a la cuenca del Segura en una situación de alta vulnerabilidad hídrica.
En la sesión, distintos diputados han intervenido. Fernando Moreno del PSOE ha elogiado la gestión hídrica de su partido combinando trasvase, reutilización y desalación, mientras que Antonio Martínez de Vox ha criticado la restricción del trasvase como parte de una “estrategia ideológica”. José Luis Álvarez-Castellanos del Grupo Mixto ha enfocado en los impactos ambientales y Jesús Cano del PP ha defendido vehementemente el trasvase, acusando al gobierno de manipular políticamente el recurso hídrico.