Ampliación | Las agresiones a médicos en España marcan en 2025 un récord con 879 casos registrados

España registra en 2025 un récord de 879 agresiones a médicos, con especial impacto en médicas y Atención Primaria, y crece la presión para endurecer la respuesta.

5 minutos

Publicado

5 minutos

El Observatorio contra las Agresiones de la Organización Médica Colegial (OMC) contabilizó en 2025 un total de 879 ataques a facultativos, la cifra más elevada desde que existen registros y que eleva el acumulado histórico hasta los 8.987 incidentes.

“Nos enfrentamos a una realidad validada institucionalmente, no es un incidente de un año concreto. Vemos como la tendencia continúa creciendo”, ha denunciado durante la presentación de los datos el secretario general de la OMC, José M.ª Rodríguez.

Coincidiendo con el Día Mundial Día Europeo contra las Agresiones a Médicos y Profesionales Sanitarios, la OMC ha difundido estas estadísticas que evidencian que los médicos en España padecieron en 2025 unas 879 agresiones, 32 más que en 2024, cuando se registraron 847. Las cifras proceden de los 324.887 médicos colegiados en 52 colegios provinciales.

“Algo hemos hecho y explicado mal en la sociedad, cuando las agresiones crecen continuamente en las profesiones sanitarias”, ha lamentado el presidente de la OMC, Tomás Cobo, quien ha subrayado que este tipo de violencia constituye un “ataque directo” a la calidad asistencial y ha reclamado que “caiga todo el paso de la ley” sobre los responsables.

Tras la pandemia, la OMC sostiene que la violencia en los centros sanitarios se ha consolidado como un problema estructural, con datos que “lejos de descender aumentan levemente”. Por ello, la corporación insiste en la necesidad de un plan nacional específico para atajar las agresiones contra médicos y el resto de profesionales sanitarios.

Las médicas, las más afectadas por las agresiones

Los datos muestran que las mujeres sufren de forma desproporcionada este fenómeno: las médicas concentran el 63,7 por ciento de las agresiones, pese a que representan el 54,8 por ciento del total de colegiados, “algo que reafirma la tendencia al alza de una brecha que persiste”, ha señalado Rodríguez.

Aunque la violencia aumenta tanto en hombres como en mujeres, la OMC advierte de que el impacto es mayor y más severo en ellas, en paralelo al incremento anual del porcentaje de médicas en activo.

Por grupos de edad, el 29,9 por ciento de los profesionales agredidos tenía menos de 35 años. A partir de los 56 años la incidencia cae de forma muy marcada y se vuelve casi testimonial desde los 66 años.

“Los profesionales jóvenes y de mediana edad son los que sostienen el mayor porcentaje de actividad clínica, por lo que soportan la máxima carga de riesgo”, ha indicado Rodríguez.

En cuanto a las áreas de trabajo, los médicos de Atención Primaria soportan el 58,6 por ciento de las agresiones. Ocho de cada diez episodios se producen en la consulta habitual y el 48 por ciento corresponde a pacientes citados con antelación.

La OMC ha llamado también la atención sobre el aumento de casos en la sanidad privada, donde las agresiones han pasado del 12 por ciento al 17 por ciento en 2025.

Además, el 96 por ciento de los incidentes tiene lugar durante la jornada laboral. Los ataques fuera del ejercicio profesional son muy poco frecuentes, apenas un 3 por ciento en horario no laboral.

Perfil del agresor y motivos principales

En relación con el perfil del agresor, el 50 por ciento tiene entre 40 y 60 años y se trata de personas con plena capacidad funcional, motivadas sobre todo por conflictos de tipo asistencial u organizativo. La OMC destaca, asimismo, que el 12,9 por ciento de los agresores supera los 60 años, lo que descarta que la incapacidad mental o el envejecimiento sean la causa predominante.

“La mitad de los agresores son de origen español, tienen entre 40 y 60 años y un nivel cultural medio o alto. En algunos entornos se había señalado que las agresiones podían deberse a la multiculturalidad o al hecho de que el agresor fuera de otra raza o etnia, pero estos datos demuestran que no es así”, ha explicado Rodríguez.

En el 25 por ciento de los casos, el origen de la agresión está ligado a factores estructurales del sistema, mientras que el 75 por ciento restante responde a motivos asistenciales. Dentro de estos, el 44,3 por ciento se relaciona con la disconformidad del paciente con la atención recibida.

El 81 por ciento de los episodios se traduce en amenazas, coacciones, insultos o vejaciones, mientras que el 19 por ciento corresponde a violencia física directa, un porcentaje que supone un incremento del 8 por ciento respecto al año anterior.

La OMC advierte además de que solo el 48,8 por ciento de las agresiones registradas llega a formalizarse mediante denuncia ante Policía Nacional, Guardia Civil, policías autonómicas o locales, juzgados y fiscalías. Como consecuencia directa de estos ataques, el 13,5 por ciento de los profesionales agredidos termina en situación de baja laboral.

“Pensaba que podía con todo, pero no es verdad”: el testimonio de una médica agredida

En la jornada ha intervenido también Elena Sánchez, médica de Urgencias agredida hace tres meses mientras trabajaba en Ciudad Real. La facultativa ha descrito el episodio sufrido cuando atendía en su puesto a un paciente con síndrome de abstinencia.

“Tras salir del baño, se me acercó de frente y no pude mediar palabra porque ya me había dado un puñetazo en la sien. Me estampé contra la pared y después me dio una patada en el abdomen”, ha explicado.

Según ha relatado, tras caer al suelo, el agresor se lanzó sobre ella, la sujetó por la cabeza y le causó una herida en la zona parietal, mientras ella pedía ayuda.

En su testimonio, Sánchez ha remarcado que las lesiones físicas terminan curándose, pero que el impacto psicológico es más duradero. “Yo pensaba que podía con todo, pero no es verdad. Han pasado tres meses y sigo en constante hipervigilancia. Cualquier movimiento raro me hace pensar que me están siguiendo”, ha afirmado.

La médica, que ha presentado denuncia, ha criticado la falta de respaldo por parte de la gerencia del hospital en el que trabaja: “Me siento abandonada”.

Reacciones políticas y peticiones de refuerzo legal

En el ámbito político, la diputada del PSOE María Sáinz ha defendido la necesidad de adaptar la normativa y la legislación a la realidad actual, pero también ha insistido en que la ciudadanía debe asumir que no es tolerable agredir a los profesionales sanitarios.

“Tenemos un déficit en la información y formación de la ciudadanía. Hay que dar mucha más fuerza a la parte de la prevención y de la información continuada y sistemática”, ha indicado Sáenz, quien ha añadido que es imprescindible impulsar campañas de sensibilización para frenar estas conductas.

Posteriormente, la diputada del PP Elvira Velasco ha reclamado reactivar la tramitación de la proposición de ley sobre violencia en el ámbito sanitario, aprobada en el Senado y actualmente “parada” en el Congreso.

“Desde el PP no cejamos nuestro empeño en que esto sea una realidad y bueno pues junto con todos vosotros seguiremos ahí persistiendo”, ha agregado.

A continuación, la diputada de Sumar Alda Recas ha defendido que ya existe un “marco normativo sólido”. “El Ministerio de Sanidad está dando pasos firmes, vamos a tener muchas más calidad con los datos para poder analizar bien las causas”, ha añadido.

Por último, el diputado de Vox David García ha reprochado que durante demasiado tiempo la sociedad ha “minimizado” las agresiones a los profesionales sanitarios. En este contexto, ha insistido en que la ciudadanía debe reaccionar ante estos ataques y respaldar de forma clara a los sanitarios.