Autismo España reclama frenar un congreso en Ciudad Real que relaciona vacunas y autismo

Autismo España pide a las autoridades vetar un congreso en Ciudad Real que difunde teorías falsas que vinculan las vacunas con el autismo.

2 minutos

Comenta

Publicado

2 minutos

La Confederación Autismo España ha reclamado este miércoles a las administraciones públicas que intervengan, dentro de sus atribuciones, para evitar la celebración de un congreso previsto en Ciudad Real sobre los “daños ocasionados por las vacunas”, en el que se incluye el autismo, algo que la organización considera un “grave riesgo sanitario y social” por difundir “teorías falsas”.

Mediante un comunicado, Autismo España ha manifestado su “más profunda indignación y absoluto rechazo” ante este encuentro y otros de características similares, advirtiendo de que su número va en aumento y de que “vulneran el derecho a recibir información veraz, dañan la imagen social del autismo y ponen en riesgo la salud colectiva”.

El autismo es una condición del neurodesarrollo de origen neurobiológico y con una marcada base genética que acompaña a la persona durante toda su vida, tal y como señalan la Organización Mundial de la Salud (OMS) y la Asociación Americana de Psiquiatría. Las únicas intervenciones recomendadas son de tipo psicoeducativo, basadas en la evidencia científica, dirigidas a ofrecer apoyos, reforzar capacidades y garantizar derechos, inclusión social y una adecuada calidad de vida.

En esta línea, Autismo España ha remarcado que no hay ninguna prueba científica que demuestre que las vacunas provocan autismo, ni que el autismo pueda “revertirse” o “curarse” mediante tratamientos médicos o naturales. “Estas afirmaciones son rotundamente falsas y están desacreditadas desde hace décadas por la comunidad científica internacional y por las autoridades sanitarias de referencia a nivel nacional e internacional”, ha subrayado la entidad.

La confederación ha recordado que las “teorías falsas” que sustentan citas como este congreso se originan en un trabajo fraudulento publicado en 1998 por el exinvestigador británico Andrew Wakefield, posteriormente desacreditado y sancionado, pero que ha dado lugar a “décadas de desinformación”.

Desde entonces, múltiples estudios epidemiológicos, metaanálisis y revisiones sistemáticas han demostrado de forma concluyente que las vacunas no causan autismo, incluyendo evaluaciones recientes del Comité Consultivo Mundial sobre Seguridad de las Vacunas de la Organización Mundial de la Salud.

La organización ha lamentado que estas ideas pseudocientíficas generen falsas expectativas en familias especialmente vulnerables, desvíen recursos de intervenciones psicoeducativas basadas en la evidencia y contribuyan a estigmatizar a las personas autistas. Asimismo, ha alertado de que minan la confianza en las vacunas, que evitan millones de muertes cada año, y favorecen la aparición de brotes de enfermedades prevenibles como el sarampión o la polio.

Por este motivo, Autismo España ha trasladado a las autoridades competentes la convocatoria de este congreso, reclamando que actúen con determinación para impedir su realización, depurar posibles responsabilidades y frenar la difusión de contenidos pseudocientíficos contrarios a la evidencia, que ponen en peligro la salud pública y los derechos de las personas con autismo.