Un trabajo de investigación ha respaldado un nuevo indicador de salud en la infancia y la adolescencia que permite medir cómo se relacionan niños y jóvenes con el medio natural y sus actividades habituales al aire libre, además de proponer pautas para potenciar esa vinculación.
La validación del Índice de Conexión y Experiencia con la Naturaleza (NCEI) se ha difundido en la revista científica “People and Nature”, de la British Ecological Society. El estudio se ha realizado con datos de 3.395 escolares de entre 7 y 17 años y concluye que tres de cada cuatro sufren una carencia de experiencias en la naturaleza, algo que se asocia a peores niveles de bienestar, descanso nocturno y desarrollo.
El NCEI es una herramienta gratuita, de autocompletado y con respaldo científico que permite valorar la conexión emocional y cognitiva con la naturaleza, así como las experiencias reales y frecuentes en espacios naturales. A diferencia de otros cuestionarios, este índice no solo mide, sino que también ofrece recomendaciones personalizadas a los propios menores y pautas prácticas para familias, centros educativos, profesionales sanitarios y administraciones locales.
“La evidencia científica confirma que reconectar a la infancia y la adolescencia con la naturaleza es una estrategia clave de salud pública para mejorar el bienestar, el neurodesarrollo y la equidad en salud”, ha señalado Juan Antonio Ortega-García, coordinador del comité de Salud Medioambiental de la Asociación Española de Pediatría (AEP).
En este contexto, la literatura científica acumulada indica que un mayor contacto habitual con entornos naturales se vincula a una disminución de la ansiedad y la hiperactividad, una mejor calidad del sueño, beneficios en el neurodesarrollo y un efecto protector sobre la calidad de vida y la salud física y emocional.
“Estos hallazgos refuerzan el papel de una pediatría más global y del diseño de entornos urbanos más saludables como herramientas clave de prevención y promoción de la salud desde edades temprana”, señala el coordinador del CSM-AEP.
El índice NCEI ya se está utilizando con resultados positivos en algunos municipios, como Pinto (Madrid), donde durante 2025 ha participado alumnado en el marco de iniciativas de renaturalización urbana y programas de salud escolar. En breve se ampliará a Santander y a diferentes localidades de Cataluña y Asturias, con la meta de llegar a 100.000 escolares.
“Alumnos de bachillerato de investigación de distintos municipios españoles están utilizando el NCEI para estudiar el impacto del contacto con la naturaleza sobre la adicción a pantallas y la calidad del sueño, integrando ciencia, educación y salud pública”, ha apuntado Ortega-García.
La conexión con la naturaleza, un pilar de salud pública
El estudio se integra en la Alianza para Renaturalizar la Salud, promovida por la Asociación Española de Pediatría junto con equipos de investigación del IMIB-Pascual Parrilla, universidades nacionales e internacionales y diversas sociedades científicas. “La conexión con la naturaleza debe incorporarse a las políticas locales de salud infantil al mismo nivel que la actividad física, la alimentación o el descanso”, apostilla el coordinador del CSM-AEP.
Esta alianza trabaja actualmente en la firma de acuerdos con entidades como la Federación Española de Municipios y Provincias (FEMP) para facilitar que este indicador se incluya en los programas de salud de ayuntamientos y centros escolares, comenzando con experiencias piloto en varias comunidades autónomas.