Cardiólogo alerta: la enfermedad cardiovascular es la principal causa de muerte en mujeres y se atiende demasiado tarde

Cardiólogos y pacientes alertan de que la enfermedad cardiovascular mata más a mujeres y reclaman más prevención, mejor comunicación y financiación.

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El jefe de la Sección de Arritmias del Servicio de Cardiología del Hospital Universitario Puerta de Hierro, Ignacio Fernández, ha reclamado intensificar la concienciación ciudadana sobre la prevención de la enfermedad cardiovascular (ECV), con especial énfasis en las mujeres. En este grupo, estas dolencias constituyen la primera causa de fallecimiento, pero muchas no son conscientes del riesgo o lo minimizan, de modo que la atención sanitaria llega “sistemáticamente tarde”.

“La enfermedad cardiovascular en la sociedad mediterránea parece inevitable. 'Estaba de Dios y se murió'. Pues no, se podían haber hecho muchas cosas”, ha señalado durante la jornada “Prevención cardiovascular: de la estrategia a la acción”, celebrada este lunes en el Senado y promovida por el Observatorio de Salud (OdS) y Amgen.

Fernández, que preside la Sociedad Española de Cardiología (SEC), ha insistido en la necesidad de centrar la mirada en la salud cardiovascular femenina mediante un “cambio cultural” que implique al conjunto de la sociedad. A su juicio, “la mujer piensa que lo del dolor en el pecho es una cosa de otro, que a ella no le afecta, y llega tarde (a consultar con un especialista)”, algo que también relaciona con la tendencia de muchas mujeres a priorizar el cuidado de familiares por encima del propio.

El coordinador científico de la Estrategia en Salud Cardiovascular del Sistema Nacional de Salud (ESCAV), Héctor Bueno, ha advertido de que una parte de la población da por hecho que la prevención cardiovascular “ya está hecha” porque se ha reducido el número global de muertes. “Pero esto solo es cierto para los hombres”, ha subrayado, recordando que cada año fallecen 8.000 mujeres más que hombres por esta causa.

Ambos especialistas han puesto el acento en la brecha de género en la atención de las enfermedades cardiovasculares, una de las áreas clave sobre las que es necesario actuar si se pretende disminuir la morbimortalidad de estas patologías que afectan al corazón y al sistema circulatorio.

En España se registran anualmente 110.000 muertes por enfermedades cardiovasculares, junto a 100.000 nuevos infartos y 120.000 ictus. No obstante, en consonancia con la Organización Mundial de la Salud (OMS), se estima que el 80 por ciento de los eventos cardiovasculares serían evitables con una adecuada prevención.

Prevención, detección precoz y paciente oculto

La prevención ha centrado la jornada, un ámbito en el que Héctor Bueno ha recordado que España comenzó a avanzar en 2017 con la puesta en marcha de la ESCAV, una estrategia que la Comisión Europea ha tomado como modelo para diseñar un plan comunitario. Este marco europeo contempla la detección temprana y el despistaje, el tratamiento y la rehabilitación cardiovascular como ejes fundamentales.

En este contexto, Bueno ha instado a los representantes políticos presentes a garantizar la financiación de dicho plan europeo, que por ahora se mantiene como una mera declaración de intenciones sin respaldo presupuestario.

Entre las medidas prioritarias para reforzar la prevención del riesgo cardiovascular figura la identificación del llamado “paciente oculto”: personas con factores de riesgo sin diagnosticar o mal controlados que desconocen su situación. “Hemos mejorado en cuanto a la detección de la hipertensión, el control del colesterol, pero todavía queda mucho que hacer”, ha señalado el doctor Ignacio Fernández.

El cardiólogo también ha reclamado actuar con contundencia frente a la obesidad. “En España, estamos menos mal que otras zonas del mundo, pero la epidemia de obesidad va a ser un cáncer, o peor que el cáncer, en los próximos años, como no empecemos a hacer políticas públicas serias”, ha advertido.

Barreras en el sistema sanitario e inequidades

Los especialistas que han intervenido en la jornada han descrito los obstáculos que persisten en el Sistema Nacional de Salud (SNS) para abordar de forma adecuada la enfermedad cardiovascular. El médico internista del Hospital Universitario Fundación Alcorcón y expresidente de la Sociedad Española de Arteriosclerosis (SEA), Carlos Guijarro, ha señalado la escasa interoperabilidad entre niveles asistenciales y entre comunidades autónomas.

“Tenemos un Sistema Nacional de Salud común, pero no fluye la información. Un paciente mío ha estado de vacaciones en Torrevieja y tiene un accidente isquémico transitorio y yo no lo encuentro en el sistema. Si no me lo cuenta él, yo no soy capaz (de saberlo)”, ha denunciado.

Desde la Sociedad Española de Farmacia Hospitalaria (SEFH), la representante del Grupo de Trabajo de Farmacia Cardiovascular, Celia Castaño, ha sumado a esa fragmentación asistencial la desigualdad territorial en el acceso a fármacos innovadores y la “ambigüedad” en la definición de funciones entre profesionales. Asimismo, ha reivindicado el papel de la farmacia hospitalaria en el manejo integral de la enfermedad cardiovascular.

Comunicación con el paciente y rehabilitación

La jefa de Sección de la Unidad de Rehabilitación Cardíaca del Hospital Universitario La Paz y presidenta electa de la Sociedad Española de Cardiología, Almudena Castro, ha remarcado que reforzar la prevención pasa por mejorar la comunicación con la ciudadanía, un terreno en el que ha admitido que los cardiólogos no han estado a la altura. “La comunicación en prevención es muy difícil porque no se ven los efectos en salud”, ha admitido.

La presidenta de Organizaciones de Pacientes de la Fundación Española del Corazón y presidenta de Corazón Sin Fronteras, Maite San Saturnino, ha explicado que los pacientes perciben una prevención “insuficiente y poco personalizada”, además de una carencia de información “clara y útil”. “A menudo el paciente sale de la consulta sin saber exactamente qué hacer mañana para cuidarse mejor”, ha apuntado.

Al mismo tiempo, ha denunciado la falta de acompañamiento tras un infarto o un ictus y la ausencia de igualdad en el acceso a programas de rehabilitación. “No todos los pacientes acceden a rehabilitación cardíaca o educación estructural, cuando sabemos que esto cambia radicalmente el pronóstico”, ha recalcado.

En la mesa redonda política final, representantes del Partido Popular, PSOE y Junts per Catalunya han asumido las demandas planteadas por los expertos y han expresado su compromiso de impulsar las estrategias en salud cardiovascular mediante iniciativas parlamentarias, así como de pelear por la financiación efectiva del plan europeo.