Casi la mitad de las autonomías carece de recursos suficientes para un cribado eficaz del cáncer de colon

Un informe de la AECC y la IARC revela que el 46% de las autonomías no tiene recursos suficientes para un cribado eficaz del cáncer de colon.

4 minutos

Comenta

Publicado

4 minutos

Más leídas

El 46 por ciento de las comunidades autónomas españolas no dispone de la infraestructura, los suministros ni el personal necesarios para garantizar un programa eficaz de cribado, diagnóstico y tratamiento del cáncer de colon.

Así se desprende de los resultados provisionales de un análisis cualitativo sobre los programas de detección precoz de cáncer de colon en España, elaborado por la Asociación Española Contra el Cáncer (AECC) junto con la Agencia Internacional de Investigación sobre el Cáncer (IARC, por sus siglas en inglés), organismo vinculado a la Organización Mundial de la Salud (OMS).

En España, el cribado de cáncer de colon se dirige a personas de entre 50 y 69 años. Se basa en la realización de un Test de Sangre Oculta en Heces (TSOH), una prueba que identifica la presencia de sangre no visible en las deposiciones. Su finalidad es localizar pequeños sangrados, que pueden deberse a procesos benignos, pólipos o a lesiones premalignas o malignas que pasarían desapercibidas hasta fases más avanzadas, cuando las opciones de tratamiento y curación se reducen de forma notable.

Este proyecto de evaluación, impulsado por la AECC y la IARC, se inició a finales de 2024 para dar respuesta a la escasez de información sobre los programas de cribado en el país. En el estudio han intervenido 17 comunidades y ciudades autónomas –todas excepto Castilla-La Mancha y la Comunidad Valenciana–, aunque el documento solo incluye datos validados de 13 de ellas.

“Hemos comprobado que hay un alto nivel de organización de los programas de cribado en España. Todas las comunidades tienen un sistema para identificar a la población elegible, invitarla y notificar los resultados”, ha señalado la investigadora de la IARC Isabel Mosquera, responsable de la presentación de los resultados.

Sin embargo, el informe constata que el 46 por ciento de las autonomías no cuenta con recursos suficientes para asegurar un cribado, diagnóstico y tratamiento realmente eficaces. Mosquera ha precisado que, aunque la mayoría dispone de infraestructuras y suministros adecuados, la principal carencia se concentra en el personal. “La situación cambia cuando nos centramos en los recursos humanos, especialmente en el diagnóstico, faltan colonoscopistas, anestesistas y personal de enfermería”, ha explicado.

Además, solo el 53,8 por ciento de las comunidades ha establecido un protocolo específico para la monitorización y evaluación de los indicadores de desempeño, herramienta clave para medir el grado de cumplimiento de los objetivos y detectar áreas de mejora.

Del mismo modo, aunque todas las autonomías cuentan con una persona responsable de la garantía de calidad, únicamente el 61,5 por ciento dispone de una política documentada que asegure la calidad del programa de cribado. Por otro lado, el 23 por ciento admite no haber publicado informes de resultados en los últimos 5 años, lo que limita tanto la información disponible para ciudadanía y profesionales como la posibilidad de impulsar mejoras continuas.

El documento recoge información cualitativa sobre criterios esenciales y deseables que permiten valorar el correcto funcionamiento de los programas de cribado de cáncer de colon. El trabajo ha puesto de manifiesto una correlación positiva entre el cumplimiento de esos criterios básicos y una mayor participación de la población en las campañas de detección precoz.

El siguiente paso, según ha indicado Mosquera, será trasladar estos hallazgos a las comunidades autónomas con el fin de reducir o prevenir posibles crisis en los programas de cribado y reforzar su calidad.

La relevancia del cribado de cáncer de colon

El cáncer de colon es el tumor con mayor incidencia en España y se estima que nueve de cada diez pacientes sobrevivirían si la enfermedad se detectara en etapas tempranas. En este contexto, el presidente de la Asociación Española Contra el Cáncer, Ramón Reyes, ha reivindicado la necesidad de fijar un estándar mínimo, “lo suficientemente elevado”, que asegure un acceso equitativo a estos programas en todo el territorio.

“No podemos aceptar que haya una sola persona que muera por cáncer de colon sin haber tenido la oportunidad de que su enfermedad sea diagnosticada o tratada a tiempo”, ha afirmado Reyes.

En la misma línea, la directora de la IARC, Elisabete Weiderpass, ha insistido en que la evidencia científica demuestra que el cribado reduce la mortalidad. “Al detectar lesiones precancerosas, puede detener el cáncer antes de que se desarrolle. Además, funciona en todos los entornos, ya que se ha demostrado su eficacia y asequibilidad en contextos de recursos altos, medios, bajos y muy bajos”, ha explicado.

No obstante, ha recalcado que estos programas deben ofrecerse de forma sistemática a toda la población diana y mantener un control de calidad permanente. “Solo es eficaz cuando está bien organizado, se basa en la evidencia y está vinculado a un tratamiento oportuno. Asimismo, es esencial una monitorización rigurosa: los indicadores estandarizados y la evaluación continua son fundamentales para mejorar los resultados y la equidad”, ha defendido.

“El cribado me ha salvado la vida”

En una mesa redonda, Marisa, paciente de cáncer de colon, ha relatado cómo la participación en el programa de cribado fue determinante para su supervivencia. “Descubrieron un tumor en estadio II. No había metástasis, estaba localizado, pero requería cirugía. Me extirparon unos 20 centímetros del colon ascendente, ya que el tumor estaba en el ciego. Después recibí quimioterapia y ahora estoy en mi cuarto año de seguimiento. Me realizan TAC cada seis meses y todo evoluciona muy bien”, ha detallado.

Seguidamente, la subdirectora general de Estilos de Vida Saludable de la Consellería de Sanidade, Sagrario Pérez, ha puesto en valor la estrategia de enviar el kit de cribado directamente al domicilio. “Los datos que tenemos son bastante buenos, y aspiramos a alcanzar cifras similares a las del cribado de mama. Somos una de las comunidades autónomas que envía el kit a casa desde 2022 y hemos alcanzado una participación cercana al 57 por ciento”, ha señalado.

Por último, Guillem Artigues, coordinador de Salud Pública del Programa de Detección Precoz del Cáncer en Baleares, ha advertido sobre la escasez de profesionales en su comunidad para poder sostener estos programas, una situación relacionada, entre otros motivos, con el elevado coste de la vivienda. “Es un hándicap. A nivel de recursos materiales estamos bien, pero tememos una fuga de profesionales”, ha finalizado.