Casi la mitad de los españoles reclama más claridad sobre el porcentaje de ingredientes en las etiquetas, según un estudio

Un estudio de la FEN revela que casi la mitad de los españoles exige etiquetas más claras sobre el porcentaje de ingredientes y reclama campañas educativas.

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Un 47,5 por ciento de la población española demanda que en el etiquetado de los alimentos se detalle de forma más comprensible el porcentaje de los ingredientes principales, de acuerdo con el “I Estudio sobre el Uso y la Interpretación del Etiquetado de Alimentos”, impulsado por el Grupo Gallo y elaborado por la Fundación Española de la Nutrición (FEN).

“Para que la población pueda tomar decisiones informadas en el momento de elegir los alimentos que consume, es imprescindible que el etiquetado sea claro y transparente”, ha explicado la pediatra y presidenta de la Fundación Española de la Nutrición, Rosaura Leis.

Los responsables del informe subrayan que uno de los casos que mejor ejemplifica la falta de claridad sobre el porcentaje de ingredientes es el del caldo preparado, donde se observan grandes diferencias entre las alternativas disponibles en los lineales. Un 44 por ciento de los encuestados reconoce que no sabe identificar bien las variaciones en el contenido de pollo entre unas marcas y otras.

El trabajo de campo se ha llevado a cabo con una muestra de 4.640 personas de entre 18 y más de 70 años, residentes en las 17 comunidades autónomas. El documento concluye que los españoles muestran un escaso hábito de lectura del etiquetado: siete de cada diez admiten que no revisan de forma sistemática la información de las etiquetas cuando hacen la compra y señalan la dificultad para entenderla como una de las razones principales.

En paralelo, ocho de cada diez consideran que los datos que figuran en el etiquetado no resultan claros y, por ello, reclaman una mayor transparencia en la presentación de la información. Desde la FEN insisten en que esta claridad es clave para conocer la composición real de los productos y poder escoger la alternativa más adecuada para seguir una alimentación saludable.

Entre las demandas más repetidas, especialmente en el grupo de mayores de 56 años (39,3%), figura el aumento del tamaño de la letra para facilitar la lectura de la lista de ingredientes. El tamaño mínimo legal de la tipografía en un brick es de 0,9 milímetros, una dimensión que, según los autores del estudio, resulta insuficiente para una parte importante de los consumidores.

Asimismo, los participantes reclaman una simplificación del lenguaje técnico (34,5%) y una información más detallada sobre el origen de los productos (28,4%). Estas inquietudes se acentúan entre los mayores de 56 años y las personas con menor nivel de renta. Además, un 20,5 por ciento opina que el uso de códigos de color e iconos facilitaría la comprensión del etiquetado, sobre todo entre los más jóvenes, la población con estudios superiores y quienes cuentan con un mayor poder adquisitivo.

La mayoría de los consumidores valora de forma positiva la incorporación de símbolos e iconos para hacer más accesible una información que perciben como compleja. Un 23,6 por ciento los considera útiles en todos los aspectos, mientras que un 48,9 por ciento cree que su eficacia depende del tipo de información que incluyan. En cambio, un 22,2 por ciento se decanta por que los datos se presenten siempre de manera textual y detallada.

El 60% apoya campañas educativas sobre etiquetado

Ante el escaso hábito de lectura de las etiquetas, un 61 por ciento de los españoles estima que las campañas educativas podrían ayudar a interpretar mejor la información nutricional. Un 28,9 por ciento cree que serían efectivas si se enfocan en cuestiones clave, mientras que solo un 4,7 por ciento considera que la información disponible en la actualidad es suficiente.

“Es fundamental que niños y adolescentes aprendan a leer las etiquetas para tomar decisiones alimentarias saludables. Es necesario fomentar esta habilidad desde edades tempranas para promover una alimentación consciente y responsable, que es un seguro de salud a corto, medio y largo plazo. La mayoría de los españoles apoya campañas educativas, especialmente dirigidas a los adolescentes”, ha declarado Leis.

En opinión de los encuestados, estas campañas deberían centrarse principalmente en el grupo de adolescentes de 13 a 18 años, como apunta un 41,9 por ciento. A continuación se sitúan los jóvenes de 19 a 25 años (24,2%) y, en tercer lugar, la infancia de 0 a 12 años (22,3%).