La Comisión Mixta (Congreso-Senado) para el Estudio de los Problemas de las Adicciones ha dado luz verde este martes a una proposición no de ley (PNL) del PSOE destinada a intensificar las campañas educativas, informativas y de sensibilización sobre el consumo responsable de bebidas energéticas. El propósito es aumentar el nivel de conocimiento entre progenitores y población juvenil acerca de sus posibles efectos nocivos, en especial cuando se ingieren junto con alcohol.
La propuesta busca reforzar la percepción del riesgo y disminuir los efectos adversos vinculados al consumo de estas bebidas, sobre todo en combinación con bebidas alcohólicas. El texto ha salido adelante tras incorporarse una enmienda transaccional del PP, con 34 votos favorables y dos en contra.
En la defensa de la iniciativa, la diputada socialista Caridad Rives ha señalado que en 2025 el 38,4 por ciento de los jóvenes españoles de entre 14 y 18 años reconocía haber tomado bebidas energéticas en los 30 días anteriores, y que el 15,2 por ciento admitía haberlas mezclado con alcohol.
Rives ha incidido igualmente en que se acumulan las evidencias científicas sobre los perjuicios para la salud derivados de su consumo. “Muchos de los ingredientes de la amplia y diversa oferta de bebidas energéticas pueden contribuir a la aparición de problemas cardiovasculares, hematológicos, neurológicos, psicocomportamentales, hipertensión, pérdida de masa ósea, alteración del sistema nervioso central o obesidad. Y efectos secundarios como palpitaciones, insomnio o náuseas”, ha precisado la diputada.
En esta línea, ha lamentado que parte de la juventud termina necesitando atención hospitalaria por la ingesta de estas bebidas, “casi siempre mezcladas con otras sustancias, con las que se potencian mutuamente sus efectos”. “Aunque también es cierto que en algunos casos disfrazan la percepción de los efectos. Por ejemplo, la ingesta de cafeína disminuye la percepción de una borrechera por ingesta de alcohol, con el riesgo que esto conlleva”, ha añadido.
Rives ha recordado que en marzo de 2025 el PSOE registró en la Comisión de Derechos Sociales y Consumo otra iniciativa, aprobada con aportaciones del PP, para regular las bebidas energéticas de forma similar a la de otros países del entorno, favoreciendo la homogeneización de las normativas autonómicas ya vigentes en comunidades como Galicia o Asturias.
En este contexto, ha insistido en que los datos sobre el consumo de estas bebidas deben consolidarse y profundizarse, desglosando por tramos de edad y por grupos de población con diferentes determinantes sociales. “Y en una sociedad cada vez más mediatizada, tanto con la publicidad tradicional como a través de redes sociales, hay que actuar muy coherentemente para desvincular el uso de estas bebidas”, ha concluido.
Enmiendas del PP
La senadora del PP María del Mar San Martín ha defendido la enmienda de su Grupo, en la que reclama revisar en detalle la situación actual de la promoción comercial y la publicidad de estas bebidas, así como incorporar nuevas líneas de análisis de los datos de consumo. “No solamente revisarlos sino incluirlos para con el objeto de conocer la cantidad como la frecuencia del consumo de este tipo de bebidas”, ha indicado.
La enmienda propone también estudiar el marco normativo vigente, dado que estas bebidas se encuentran actualmente clasificadas dentro de las refrescantes. “Entendemos que debe haber una propuesta de introducción de una categoría diferenciada para estas bebidas energéticas que tantos problemas están dando a la salud de los menores”, ha subrayado.
Por último, el diputado de Sumar Rafael Cofiño ha puesto el foco en los peligros de mezclar bebidas energéticas con alcohol, lo que, a su entender, “puede suponer una puerta al consumo de alcohol de forma temprana”. En este sentido, ha recordado que sigue en tramitación la ley de alcohol y menores: “Una ley mayor que es prioritaria”.