CSIF alerta de que solo el 22% de los casos de covid persistente laboral se califica como accidente de trabajo

CSIF denuncia la falta de reconocimiento del covid persistente como accidente laboral y exige mayor protección, tratamiento y protocolos específicos.

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La Central Sindical Independiente y de Funcionarios (CSIF) ha difundido una encuesta en la que el 62 por ciento de las personas con covid persistente afirma haberse contagiado en su entorno laboral. Sin embargo, menos de una cuarta parte ve reconocido su caso como accidente de trabajo o enfermedad profesional, lo que, según el sindicato, implica una protección económica insuficiente y una menor asunción de responsabilidades por parte de las empresas.

“Solo se reconoció como accidente de trabajo a los trabajadores sanitarios. Que no se haya reconocido al resto implica que dejen de percibir indemnizaciones por daños y secuelas y la cobertura de los tratamientos ligados a la enfermedad, además de la discriminación que sufren cada vez que tienen que pedir una baja”, ha explicado este miércoles la secretaria nacional de Prevención de Riesgos Laborales (PRL) de CSIF, Encarnación Abascal.

Coincidiendo con el sexto aniversario de la declaración de la pandemia y del estado de alarma, la organización sindical ha llevado a cabo este sondeo en el que han participado más de 1.500 personas afectadas, principalmente de los ámbitos sanitario, educativo y de las administraciones públicas.

En este escenario, CSIF advierte de que más de dos millones de personas continúan padeciendo las secuelas del covid persistente sin contar con una protección adecuada por parte de las empresas y de las autoridades sanitarias.

“Nuestros empleados públicos lo dieron todo y ahora sufren las consecuencias para su salud”, ha señalado Abascal, que ha precisado que la mayoría de quienes han respondido al cuestionario son mujeres del sector sanitario, con edades entre los 41 y los 60 años.

De acuerdo con los resultados, el 75,3 por ciento de los trabajadores con covid persistente ha tenido que coger una baja médica; un 69 por ciento ha recurrido a apoyo psicológico; un 41,5 por ciento asegura sentirse objeto de discriminación y presión por parte de su empresa, y en el 67 por ciento de los casos se indica que la compañía no sabe cómo proceder ante esta situación.

CSIF recalca que el impacto del covid persistente es especialmente intenso en la sanidad, aunque también afecta a otros sectores como las administraciones públicas, la educación y la empresa privada, generando bajas de larga duración, problemas para volver al puesto, procesos de incapacidad temporal o permanente y necesidad de adaptar las condiciones laborales.

Carga de síntomas y falta de tratamiento

La encuesta recoge que el 67,2 por ciento de las personas consultadas dispone de un diagnóstico médico confirmado de covid persistente y que la carga de síntomas es alta, con una media de 6,29 manifestaciones por paciente. Destacan la fatiga extrema, los dolores musculares o articulares y la llamada niebla mental.

Aun así, el 51,6 por ciento indica que no está recibiendo un tratamiento médico específico, lo que, a juicio de CSIF, “pone de manifiesto las dificultades que supone el diagnóstico y la atención del covid persistente”.

“Necesitamos más medios y mucha más información. En Atención Primaria hay una gran desinformación. Cuando llega una persona con síntomas tan claros, hay que entender que el covid persistente ya está reconocido como una enfermedad crónica y que no es un capricho”, ha señalado Pedro Sánchez, representante de la Asociación Madrileña del Covid Persistente (AMACOP).

Por otro lado, Silvia Amaya, técnico en cuidados auxiliares de enfermería (TCAE) en una residencia de mayores y afectada por covid persistente, denuncia que quienes padecen esta patología se sienten “invisibles”.

“En mi caso, tengo tos y dolores articulares, pero no tengo un diagnóstico confirmado de covid persistente. Llegas a una edad en la que todo lo justifican, pero las consecuencias están ahí, hay un antes y un después de la enfermedad”, ha explicado Amaya.

CSIF reclama el reconocimiento profesional del covid persistente

Para CSIF, las conclusiones del estudio evidencian que el covid persistente está repercutiendo seriamente en la salud, la situación laboral y la calidad de vida de miles de trabajadoras y trabajadores.

Por este motivo, el sindicato ve esencial que el covid persistente se reconozca como enfermedad profesional o vinculada al trabajo y que se ponga en marcha un fondo de compensación para las personas trabajadoras afectadas por exposición laboral.

Además, la organización sindical propone implantar protocolos específicos de prevención y gestión del covid persistente, facilitar la adaptación de los puestos de trabajo y reforzar el seguimiento médico laboral para este colectivo.