Dentistas advierten de que los trastornos bucodentales pueden causar dolor facial, mandibular y cefaleas

Especialistas del Hospital La Luz alertan de que problemas en la boca pueden causar dolor facial, mandibular y cefaleas, y recomiendan revisiones periódicas.

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Dolor mandibular. KONSTANTIN POSTUMITENKO

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Las alteraciones en la salud de la boca, así como la forma de morder y la oclusión dental, pueden desencadenar dolores faciales, en la mandíbula o dolores de cabeza, según señalan los responsables del Servicio de Maxilofacial y Odontología del Hospital Universitario La Luz, Pedro Losa y Jorge Guiñales.

Coincidiendo con el Día Mundial de la Salud Bucodental, que se celebra el 20 de marzo, estos especialistas subrayan que muchas personas sufren este tipo de molestias "sin saber que su origen está en la boca", y que pueden afectar de manera "importante" a su rutina diaria. A menudo, este dolor pasa inadvertido o se atribuye a otros problemas, lo que provoca que el diagnóstico se demore.

"Son cuadros que requieren una valoración especializada, porque detrás puede haber un problema funcional que, si se trata correctamente, mejora de forma notable la calidad de vida", ha detallado Guiñales.

Implantes dentales: anestesia local, sedación o anestesia general

Guiñales también ha puesto el foco en que en España existe "una cultura muy extendida" de realizar procedimientos implantológicos en clínicas dentales convencionales, en muchos casos "con anestesia local o con sedación". A su juicio, este tipo de cirugías generan un estrés físico y emocional "muy elevado" en el paciente y, además, "limitan el control clínico del profesional ante cualquier eventualidad". Frente a ello, la anestesia general en un entorno hospitalario ofrece "ventajas claras" tanto para el paciente como para el equipo médico.

"Trabajar en el quirófano bajo anestesia general nos permite contar con monitorización continua, anestesistas especializados y todos los medios necesarios para garantizar la máxima seguridad". Para el paciente, implica una intervención mucho más controlada, segura y predecible; y para el profesional, la opción de concentrarse por completo en la cirugía, con mayor precisión y sin interrupciones", ha sostenido.

Según Guiñales, llevar a cabo una reconstrucción ósea o la colocación de implantes directamente en quirófano facilita resolver casos complejos en una sola intervención, al disminuir de forma notable la ansiedad y el estrés del paciente.

Este enfoque integral resulta "especialmente relevante" en personas con patologías complicadas o con requerimientos quirúrgicos avanzados, donde la coordinación entre distintas especialidades y los recursos propios del medio hospitalario son determinantes.

Relación entre salud bucodental y enfermedades sistémicas

Por su parte, Pedro Losa ha insistido en el fuerte vínculo entre la salud de la boca y la salud general. "Una mala salud de las encías facilita el paso de bacterias al torrente sanguíneo, lo que incrementa la inflamación general y puede aumentar el riesgo cardiovascular o descompensar enfermedades como la diabetes", ha declarado.

Para evitar la aparición de estas patologías y los dolores asociados, ambos expertos recalcan la necesidad de renovar el cepillo de dientes cada tres meses, usar hilo dental todos los días y vigilar la dieta. Recuerdan que los azúcares y los productos ultraprocesados "alimentan a las bacterias que producen ácidos, mientras que las bebidas ácidas erosionan directamente el esmalte".

Además, advierten de que muchas enfermedades bucodentales no provocan dolor en sus primeras fases, ya que el esmalte carece de terminaciones nerviosas. Cuando el paciente nota dolor, el proceso suele estar ya avanzado, de modo que las revisiones periódicas son la "única forma" de identificar a tiempo estas patologías, cuando la solución "es sencilla y poco invasiva".