El 64% de quienes tienen obesidad asume que su peso depende de sus decisiones, pese a que la OMS la define como enfermedad crónica

Un estudio de Ipsos revela que muchas personas con obesidad en España se culpan por su peso, pese a reconocerlo como un problema médico crónico.

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Imagen de recurso de una persona con obesidad. HOSPITAL UNIVERSITARIO LA LUZ

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El 64 por ciento de las personas con obesidad en España considera que su exceso de peso puede evitarse tomando mejores decisiones individuales, aunque la Organización Mundial de la Salud (OMS) clasifica la obesidad como una enfermedad crónica y con tendencia a recaer.

Esta conclusión procede del estudio internacional “Percepciones globales sobre la obesidad”, presentado por la compañía Ipsos con motivo del Día Mundial de la Obesidad, en el que han intervenido 3.094 participantes con obesidad y 11.406 sin obesidad.

En el caso español, más de la mitad (57%) de quienes conviven con obesidad cree que una combinación de dieta y ejercicio, por sí sola, puede solucionar este problema en la mayoría de los casos. Sin embargo, únicamente un 44 por ciento identifica la genética y la biología como factores primarios, lo que indica que una parte importante continúa viéndose a sí misma como principal responsable tanto del origen como del abordaje de la enfermedad.

“Los hallazgos en España son un reflejo claro de la imagen global, mostrando con qué profundidad se internaliza la narrativa de la responsabilidad personal. Las personas con obesidad entienden desde el punto de vista intelectual que es un problema médico, pero, aún así se culpan a sí mismas”, ha indicado Roberto Cortese, director de los estudios de seguimiento de Ipsos sobre la obesidad y las enfermedades cardiometabólicas de Ipsos.

Pese a ello, el trabajo pone de manifiesto una paradoja: más de dos tercios (un 69%) de las personas con obesidad en España admiten que se trata de un problema médico que necesita un tratamiento continuado. “Esto revela una desconexión compleja entre la comprensión intelectual y la creencia internalizada”, señalan los autores.

El informe también subraya que, aunque un 90 por ciento de las personas con obesidad en España se ha planteado adelgazar o ha recibido la recomendación de hacerlo, solo un 35 por ciento acudió a un profesional sanitario para consultar específicamente sobre su peso durante el último año.

Entre quienes sí hablaron con su médico acerca de este tema, la mayoría afirma que las indicaciones se basaron sobre todo en modificaciones del estilo de vida, como seguir una alimentación más equilibrada (61%), incrementar la actividad física (60%) y reducir el tamaño de las raciones (43%).

Un peaje oculto en la vida diaria

Solo un 37 por ciento de las personas con obesidad en España declara sentirse satisfecha con su estado de salud física, frente al 65 por ciento registrado entre quienes no presentan obesidad.

El estudio refleja, además, un fuerte impacto negativo en la satisfacción con distintas facetas de la vida en quienes tienen obesidad, afectando a aspectos muy íntimos, como la confianza y la autoestima (77%), así como al bienestar emocional y mental (76%).

En el contexto español, las personas con obesidad tienen más del doble de probabilidades que aquellas sin obesidad de percibir que son juzgadas con frecuencia como perezosas debido a su peso (32% frente a 15%), y de experimentar ansiedad por la forma en que creen que los demás las valoran (35% frente a 17%).