La Sociedad Española de Otorrinolaringología y Cirugía de Cabeza y Cuello (SEORL-CCC) ha alertado de que el empleo continuado y sin control médico de los 'sprays' nasales descongestionantes, muy utilizados en invierno y primavera para aliviar la nariz taponada, puede terminar generando el efecto opuesto y favorecer la cronificación de los síntomas.
Estos medicamentos actúan reduciendo el flujo sanguíneo de la mucosa nasal, lo que proporciona un alivio casi inmediato de la obstrucción. No obstante, si se prolonga su uso más allá de los cinco o siete días recomendados, puede aparecer rinitis medicamentosa, una patología caracterizada por efecto rebote con incremento de la congestión, además de tolerancia al producto, lo que obliga a utilizar dosis cada vez mayores para notar mejoría.
Los especialistas han subrayado que estas situaciones conducen a un deterioro progresivo del cuadro y a una verdadera dependencia del descongestionante. Asimismo, han advertido de que el uso excesivo aumenta la probabilidad de efectos adversos, como taquicardias, subida de la presión arterial y lesiones directas en los tejidos nasales por la disminución del riego sanguíneo, entre ellas perforaciones del tabique, complicaciones que son muy poco frecuentes cuando se respeta la pauta correcta.
Han recordado también que la congestión nasal no obedece siempre al mismo origen, sino que puede estar relacionada con rinitis alérgica, sinusitis, hipertrofia de cornetes o desviaciones del tabique nasal, entre otras causas. En estas situaciones, el empleo indiscriminado de descongestionantes no solo deja de ser útil a medio plazo, sino que puede demorar un diagnóstico adecuado y el inicio del tratamiento específico, añadiendo un problema añadido como la rinitis medicamentosa, que en ocasiones resulta compleja de manejar.
“La congestión nasal mantenida no debe normalizarse. Cuando un paciente necesita un 'spray' de forma continuada para respirar, es muy probable que exista una causa subyacente que deba ser evaluada”, ha enfatizado el presidente de la SEORL-CCC, Serafín Sánchez.
Por ello, los expertos han instado a impulsar campañas de información dirigidas a la ciudadanía sobre el uso responsable de los 'sprays' vasoconstrictores nasales y la importancia de consultar con un especialista cuando la obstrucción nasal se mantenga en el tiempo o aparezca de manera repetida.
En este sentido, han puesto en valor la labor de los otorrinolaringólogos, que pueden determinar el origen concreto del trastorno y diseñar una estrategia de tratamiento adecuada, que puede incluir medidas preventivas, modificaciones en los hábitos diarios, terapias farmacológicas o, en determinados casos, una intervención quirúrgica. De este modo, han recalcado que un diagnóstico temprano contribuye a mejorar la evolución clínica y a evitar tanto la cronificación de las enfermedades nasales como el uso prolongado de tratamientos potencialmente dañinos a largo plazo.