El brote de meningitis en Reino Unido apenas supone riesgo para la Unión Europea

El ECDC sitúa como muy bajo el riesgo de meningitis por el brote de Kent para la población de la UE, aunque refuerza la vigilancia y las recomendaciones de vacuna.

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El Centro Europeo para la Prevención y el Control de Enfermedades (ECDC, por sus siglas en inglés) ha concluido que la probabilidad de desarrollar enfermedad meningocócica invasiva (EMI) asociada al brote detectado en Kent (Reino Unido) es "muy bajo" para la población general de la Unión Europea y del Espacio Económico Europeo (UE/EEE).

La Agencia de Seguridad Sanitaria del Reino Unido (UKHSA) ha comunicado un brote en el condado inglés de Kent, con un total de 20 casos confirmados y dos muertes, mientras que las autoridades francesas han notificado un caso que podría estar relacionado. Las pesquisas apuntan a una discoteca de Canterbury como posible foco, en concreto a las personas que acudieron a este local entre los días 5 y 7 de marzo.

Para quienes estuvieron expuestos en este evento en Kent y cuentan con vacunación frente al meningococo B, el ECDC considera que la probabilidad de contagio es "baja", dado que la inmunización ofrece protección frente a la infección. En cambio, entre las personas expuestas que no han recibido la vacuna, el organismo europeo sitúa el riesgo en un nivel "moderado".

El ECDC recuerda que, una vez transcurridos más de 10 días desde la exposición, la posibilidad de desarrollar la enfermedad disminuye de forma notable, ya que el periodo de incubación máximo es de hasta 10 días. En el caso de los contactos estrechos de los afectados, se recomienda aplicar medidas de control específicas, que incluyen la administración de antibióticos preventivos y la vacunación frente al meningococo B, según la valoración individual del riesgo.

En lo que respecta al conjunto de la población europea, el organismo con sede en Estocolmo recalca que la probabilidad de exposición y posterior infección es "insignificante". Si se detectara algún caso vinculado con el brote en Inglaterra, se deberían activar de inmediato las medidas de control para localizar a los contactos cercanos y proporcionarles profilaxis antibiótica, así como la vacuna frente al meningococo B (MenB).

Asimismo, el ECDC insta a los médicos a contemplar la posibilidad de meningitis en los viajeros que regresan e integrar el historial de desplazamientos en la evaluación de los casos de enfermedad meningocócica invasiva, con especial atención a quienes hayan viajado recientemente a la región de Kent.

Los profesionales sanitarios de los Estados miembros de la UE/EEE que atiendan casos sospechosos o confirmados deben ceñirse a los protocolos de prevención y control de infecciones establecidos. En esta línea, el ECDC anima a los países a mantener y reforzar la vigilancia, incluida la vigilancia molecular y las pruebas de sensibilidad a los antibióticos, con el fin de facilitar el control de posibles brotes.

Enfermedad poco frecuente pero con elevada mortalidad

La enfermedad meningocócica invasiva es una infección bacteriana poco habitual pero de gran gravedad, provocada por 'Neisseria meningitidis' y asociada a una elevada tasa de mortalidad. Cuando esta bacteria penetra en el torrente sanguíneo, puede originar cuadros severos como meningitis, es decir, inflamación de las membranas que rodean el cerebro y la médula espinal, y septicemia, una infección generalizada de la sangre. La evolución de la enfermedad meningocócica suele ser rápida y puede resultar mortal si no se diagnostica y trata con antibióticos de forma precoz.

Los brotes de meningitis tienden a concentrarse en pequeños grupos en torno a casos concretos o en espacios donde se reúnen muchas personas. Aunque pueden aparecer algunos casos secundarios entre los contactos estrechos, la transmisión no se produce de forma amplia en la comunidad, a diferencia de lo que sucede con virus respiratorios.

Los niños pequeños, los adolescentes y los adultos jóvenes son los grupos de edad con mayor incidencia, mientras que los lactantes menores de un año presentan un impacto especialmente elevado. En el ámbito de la UE/EEE se registran anualmente en torno a 2.000 casos, de los cuales aproximadamente el 10 por ciento termina con desenlace mortal.

En 2023 se notificaron al ECDC 1.895 casos de enfermedad meningocócica invasiva, con 200 fallecimientos asociados. En 2024, la cifra aumentó hasta 2.263 casos, de los que 202 fueron mortales. El serogrupo B concentró el 57 por ciento de los diagnósticos en 2023 y el 55 por ciento en 2024.

Los calendarios de vacunación se centran principalmente en lactantes y adolescentes, mediante distintas vacunas que ofrecen protección frente a varios serogrupos de 'Neisseria meningitidis', entre ellos el serogrupo B. No obstante, se aconseja que personas de cualquier edad puedan vacunarse o recibir dosis de refuerzo cuando esté indicado.

El ECDC ha precisado que mantiene un contacto estrecho con las autoridades nacionales del Reino Unido y de los países de la UE/EEE y que continúa monitorizando la situación mediante sistemas de vigilancia epidemiológica y genómica integrados, además de realizar evaluaciones periódicas del riesgo.