El cáncer de pulmón se ha convertido en el tumor que provoca un mayor número de muertes entre las mujeres en España, con más de 6.800 fallecimientos en 2024, de acuerdo con la Sociedad Española de Oncología Médica (SEOM).
Coincidiendo con la celebración del Día Internacional de la Mujer, el 8 de marzo, la SEOM prevé que en 2026 se detectarán más de 133.120 nuevos diagnósticos de cáncer en mujeres y que más de 47.000 perderán la vida por esta enfermedad, según el informe “Las cifras del cáncer en España 2026”, elaborado junto a la Red Española de Registros de Cáncer (REDECAN).
La incidencia del cáncer en la población femenina mantiene una tendencia de ligero aumento en los nuevos diagnósticos. Este incremento se explica por factores no modificables, como el crecimiento y envejecimiento de la población, y por factores de riesgo que sí pueden prevenirse, entre ellos el consumo de tabaco, responsable del 33 por ciento de las muertes por cáncer, determinadas infecciones, el alcohol, la inactividad física y los hábitos alimentarios inadecuados.
Desde la SEOM han querido trasladar “un mensaje de esperanza” y recuerdan que, aunque los casos sigan creciendo, existe margen de actuación para disminuir el riesgo de desarrollar cáncer mediante la reducción de los factores de riesgo evitables.
En esta línea, el presidente de la SEOM, Javier de Castro, ha incidido en la relevancia de cumplir con las campañas de vacunación, en particular frente al virus de la hepatitis B y al virus del papiloma humano, así como en la utilidad de los programas de cribado, que hacen posible detectar los tumores en fases iniciales, incluso cuando aún son premalignos.
Incremento significativo del cáncer de pulmón
Desde 2019, el cáncer de pulmón ocupaba el tercer lugar en incidencia entre las mujeres, por detrás del de mama y del colorrectal. Sin embargo, en 2024 ha pasado a ser la primera causa de muerte por cáncer en la población femenina, superando al cáncer de mama, que tradicionalmente encabezaba la mortalidad oncológica en España.
El tabaquismo se mantiene como el factor de riesgo predominante para el desarrollo de este tumor, además de estar vinculado a otros cánceres como los de vejiga, cabeza y cuello, esófago o páncreas. En este contexto, preocupa de forma especial el aumento del uso de “cigarrillos electrónicos y vapeadores” entre la gente joven.
En las personas que nunca han fumado, la exposición al radón residencial constituye el principal factor de riesgo, y en quienes sí fuman se sitúa como el segundo. Asimismo, se calcula que en España el alcohol está detrás de 12.000 casos de cáncer, especialmente colorrectales, de mama, de hígado y de cabeza y cuello.
La obesidad y el sedentarismo se consideran igualmente factores de riesgo prevenibles, cuya prevalencia no deja de crecer. En 2022, la obesidad afectaba al 13,7 por ciento de los adultos y el sobrepeso al 33,6 por ciento. En este sentido, seguir una dieta mediterránea equilibrada y realizar ejercicio físico de forma regular ha demostrado disminuir la aparición de determinados tumores, reducir el riesgo de recaída y mejorar tanto el pronóstico como la tolerancia a los tratamientos.
Programas de cribado
En la actualidad, España cuenta con tres programas de cribado oncológico consolidados: colon, mama y cérvix. Su implantación permite “un diagnóstico precoz, incluso de lesiones premalignas, y una reducción en la mortalidad por estos tumores”.
En 2025, el programa de cribado de cáncer de cérvix se actualizó para incorporar la detección del virus del papiloma humano (VPH) en mujeres de entre 30 y 65 años. Esta medida, junto con la inclusión de la vacuna frente al VPH en el calendario vacunal, se espera que tenga un efecto significativo “en la reducción de la incidencia del cáncer de cérvix y otros tumores relacionados”.
En cuanto al cáncer de mama, el Consejo de la Unión Europea plantea adelantar el inicio del cribado a los 45 años y prolongarlo hasta los 74. España está analizando estas recomendaciones y muchas comunidades autónomas ya han comenzado a aplicarlas progresivamente.