El Consejo General de Enfermería (CGE), mediante su ONG Solidaridad Enfermera, ha advertido sobre las graves consecuencias que las bajas temperaturas registradas en las últimas semanas pueden tener en las personas sin hogar y en colectivos vulnerables. Ante esta situación, la organización ha difundido una serie de recomendaciones para protegerse del frío y reforzar la educación en autocuidado con el fin de evitar complicaciones de salud como las hipotermias.
“Las enfermeras y enfermeros, como profesionales más cercanos al paciente, tenemos la labor imprescindible de educar a la población y en situaciones como la actual debemos estar cerca de aquellas personas que viven en la calle o en circunstancias de vulnerabilidad”, afirma Florentino Pérez Raya, presidente del CGE.
Desde Solidaridad Enfermera inciden en que la vulnerabilidad frente al frío no se limita únicamente a la pobreza o al sinhogarismo. También se consideran especialmente expuestas las personas mayores, las mujeres embarazadas, quienes padecen enfermedades crónicas, quienes siguen tratamientos que interfieren en la adaptación del cuerpo al frío (como los vasodilatadores), las personas con movilidad reducida, desnutrición, intoxicación etílica o quienes desempeñan su trabajo al aire libre.
La enfermera y técnica de Solidaridad Enfermera, María Zamora, subraya la relevancia de adoptar pequeñas medidas cotidianas, como respirar por la nariz y, siempre que sea posible, vestirse con varias capas de ropa que se puedan poner y quitar según la sensación térmica. “En lugares cerrados, ten mucho cuidado con el uso de estufas o braseros y ventila el lugar con frecuencia para que no se acumule monóxido de carbono y prevenir así posibles intoxicaciones”, explica Zamora.
En la misma línea, el equipo de la ONG remarca que, con episodios de frío intenso, aumenta el riesgo de congelación, por lo que resulta esencial contactar con profesionales sanitarios si se detecta pérdida de sensibilidad o se observa alguna zona de la piel más pálida de lo habitual. “Es importante vigilar especialmente la nariz, las orejas, la cara, las menos y los pies. Por último, es necesario conocer los síntomas de la hipotermia, como pueden ser temblores, agotamiento, dificultad para hablar, para moverse, confusión y sueño”, subraya el equipo de Solidaridad Enfermera.
Asimismo, si se presencia a alguna persona que pudiera estar sufriendo una situación de hipotermia o congelación, las enfermeras recalcan la importancia de pedir ayuda inmediata a los servicios de emergencias a través del teléfono 112, para que pueda recibir atención sanitaria lo antes posible.