El Consejo de Enfermería fija el rol de las enfermeras de Otorrinolaringología y cirugía de cabeza y cuello

El Consejo General de Enfermería define un marco de actuación avanzado para las enfermeras de Otorrinolaringología y cirugía de cabeza y cuello.

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El Consejo de Enfermería define las actuaciones de las enfermeras de Otorrinolaringología y cirugía de cabeza y cuello CONSEJERÍA DE SALUD

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El Consejo General de Enfermería ha concretado el perfil profesional de las enfermeras de Otorrinolaringología y cirugía de cabeza y cuello, detallando las intervenciones y cuidados que deben prestar en el abordaje de estas patologías.

Mediante el documento “Marco de Actuación de la Enfermera en Cuidados Avanzados de Otorrinolaringología y Cirugía de Cabeza y Cuello”, la organización persigue impulsar unos cuidados altamente especializados en este campo, considerado uno de los grandes desafíos del sistema sanitario.

En este marco, el Consejo General de Enfermería subraya que estas enfermedades suponen entre el 40 y el 49 por ciento de las consultas en Atención Primaria y hasta un 4 por ciento de las atenciones en el ámbito hospitalario, con un fuerte impacto en la calidad de vida de quienes las padecen.

Estas afecciones comprometen órganos sensoriales relacionados con la audición, el equilibrio, el olfato y el gusto, pudiendo derivar en discapacidades sensoriales. Asimismo, pueden llegar a poner en riesgo la vida del paciente por causas oncológicas, infecciosas o hemorrágicas.

Para dar respuesta a esta realidad, el Instituto Español de Investigación Enfermera de la corporación impulsora del informe lo ha desarrollado en colaboración con la Asociación Española de Enfermería de Otorrinolaringología y Cirugía de Cabeza y Cuello (AEEORL-CCC).

Ordenar la práctica profesional

“Llevamos años trabajando en la ordenación de la práctica profesional de las enfermeras y este es un nuevo documento imprescindible para las enfermeras y enfermeros en cuidados avanzados de Otorrinolaringología y cirugía de cabeza y cuello”, ha manifestado el presidente del Consejo General de Enfermería, Florentino Pérez Raya.

Según ha explicado el responsable de la institución, el texto “se vincula con el ámbito de la deontología y ética profesional, ofreciendo un patrón de actuación que permita el control de las desviaciones en la práctica profesional, basado en la pericia y experiencia de los profesionales”.

El objetivo del documento es sistematizar las actuaciones y cuidados que realizan las enfermeras que atienden a estos pacientes, cuya labor se extiende a todas las etapas del proceso asistencial: prevención, diagnóstico, tratamiento y rehabilitación global.

El Consejo General de Enfermería justifica la necesidad de un marco de actuación específico por la elevada complejidad y particularidad de las funciones que desempeñan estas profesionales, que requieren un alto nivel de competencia técnica y clínica para asegurar una atención de máxima calidad.

Reducir desigualdades y reforzar la especialización

“Continuar avanzando en esta línea es fundamental para acabar con las desigualdades y que las enfermeras tengan una guía que refleje las situaciones que atienden en su día a día en este ámbito”, ha continuado Pérez Raya, mientras que la presidenta de la AEEORL-CCC, Beatriz Tena, ha declarado que las enfermeras que trabajan en estos servicios atienden a pacientes “con necesidades muy específicas”.

Estas personas presentan, “muchas veces”, dificultades de comunicación, déficits sensoriales, traqueostomías o comorbilidades asociadas, “lo que exige una alta capacitación y una atención especialmente cuidadosa y personalizada”, ha proseguido Tena.

En la misma línea, la presidenta de la AEEORL-CCC ha remarcado que la finalidad es “dar respuesta a los relevantes progresos técnicos y tecnológicos que ha experimentado este campo como consecuencia de la investigación, la innovación y el desarrollo”.

“Las nuevas modalidades diagnósticas y terapéuticas que se deben llevar a cabo para atender al elevado número de enfermedades radicadas en órganos muy diferentes entre sí exigen adquirir los conocimientos y las habilidades que se necesitan”, ha confirmado Tena.

En conclusión, el informe señala que la enfermera adecuará la información a la capacidad comunicativa y sensorial de cada persona, garantizando comprensión, accesibilidad y pertinencia cultural en todas las etapas del cuidado, y recabará en todo momento el consentimiento válido del paciente antes de cualquier intervención diagnóstica o terapéutica, conforme a la legislación vigente y al Código Ético y Deontológico de la Enfermería Española.