La Asociación Española contra el Cáncer (AECC) ha lanzado la tercera edición de “Brazaletes de la Esperanza”, una campaña en la que el deporte español se moviliza para reivindicar el cuidado y la autonomía de las personas con cáncer a lo largo de todo su tratamiento, desde una óptica cercana, humana y personalizada.
Coincidiendo con el Día Mundial Contra el Cáncer, que tendrá lugar el próximo 4 de febrero, la entidad pone en marcha la iniciativa de este 2026 bajo el lema “El símbolo que nos une”. Con él se pretende concienciar a la ciudadanía, implicando al deporte en torno a los pacientes oncológicos, sus familias y las personas que los acompañan. El objetivo es visibilizar las necesidades de quienes conviven con la enfermedad y de su entorno, defendiendo un modelo de atención integral ajustado a cada situación concreta.
La Asociación Española Contra el Cáncer quiere colocar a la persona en el centro del sistema sanitario, no solo desde un plano ético o relacional, sino también como pieza clave que influye de forma directa en su salud, en los resultados clínicos y en cómo vive todo el proceso asistencial.
Esta acción, iniciada en 2024, se está transformando “en un movimiento social al que se han sumado todos los deportes, empresas e instituciones”. En la edición actual participarán los equipos de las competiciones oficiales de la RFEF, LALIGA EA SPORTS, LALIGA HYPERMOTION, LALIGA GENUINE Moeve, Liga F Moeve, Federación Española de Baloncesto, Liga Endesa ACB, Real Federación Española de Balonmano, Liga NEXUS Energía ASOBAL, Real Federación Española de Rugby, Real Federación Española de Hockey y la Real Federación Española de Voleibol, entre otras entidades deportivas.
Así, “Brazaletes de la Esperanza” aspira a consolidarse como un emblema universal frente al cáncer, ya que “el cáncer convive en todos los ámbitos de la sociedad”.
Durante los fines de semana del 30 de enero y 6 de febrero, los deportistas implicados en la campaña saltarán al terreno de juego con una banda similar a la que se utiliza en los minutos de duelo, pero de color verde, tono identificativo de la Asociación y asociado a la esperanza, en lugar del tradicional negro. Los clubes regionales y locales se sumarán para dar la “máxima voz posible” a la iniciativa y contribuir a difundir el mensaje de apoyo y unidad a “comunidades más pequeñas y diversas en todo el territorio español”, reforzando el lazo verde como símbolo universal contra el cáncer que “acompañe, sostenga y humanice la enfermedad”.
Paralelamente, la Asociación Española Contra el Cáncer ha reforzado su cartera de servicios, siempre de carácter gratuito, para atender mejor las necesidades de pacientes y familiares, incorporando prestaciones como fisioterapia, nutrición, asesoramiento jurídico-laboral o logopedia, entre muchas otras.