Los aspectos vinculados a las prótesis, como su configuración, la elección de materiales y el mantenimiento tras su colocación, resultan determinantes para asegurar el buen funcionamiento a largo plazo de los implantes dentales y reducir el riesgo de enfermedades periimplantarias, según recoge un trabajo científico encabezado por la Sociedad Española de Periodoncia y Osteointegración (SEPA).
El artículo, difundido en “Journal of Esthetic and Restorative Dentistry”, ha sido elaborado por un equipo multidisciplinar de periodoncistas, prostodoncistas y técnicos de laboratorio, con la finalidad de analizar qué características protésicas pueden condicionar la aparición de enfermedades periimplantarias, es decir, infecciones que afectan a los tejidos que rodean los implantes dentales.
De este consenso se desprende que el diseño de la prótesis es un elemento clave para evitar estas patologías. Entre otros puntos, se recalca que los odontólogos deben dar prioridad a diseños que faciliten la accesibilidad para la autohigiene oral del paciente.
Además, el documento incide en la relevancia de colocar el implante en una posición tridimensional ajustada a la prótesis para reducir complicaciones periimplantarias, y remarca que la selección de materiales, como las prótesis de cerámica y zirconio, puede condicionar la acumulación de placa bacteriana.
La revisión concluye que el éxito de los implantes depende de una planificación guiada por la prótesis, un diseño que permita una higiene eficaz, la elección adecuada de conexiones y materiales, una manipulación mínima del implante y un programa de mantenimiento continuado adaptado al perfil de riesgo de cada paciente.
“Para garantizar resultados óptimos con los implantes, los factores protésicos deben considerarse cuidadosamente y adaptarse a cada paciente”, recoge el texto.
El trabajo, impulsado por SEPA y con la colaboración de Eckermann, está firmado por los especialistas Beatriz de Tapia, Alberto Monje, Guillermo Pradíes, Ramón Pons, Irene García, Ignacio Sanz-Martín, Ana Carrillo de Albornoz, Ferrán Puigrefagut, Iria López, Javier Pérez, Herminio García-Roncero, Pep Serra, Juan Golobart e Ignacio Sanz-Sánchez.
Según ha señalado el doctor Sanz-Sánchez, se trata de un “documento pionero en España y, probablemente, a nivel mundial” que responde a la necesidad de que todos los profesionales implicados en la odontología trabajen alineados. A su juicio, la principal aportación del consenso es que contribuye a reforzar el papel de los técnicos de laboratorio en la prevención de las enfermedades periimplantarias.