El ECDC rechaza extender la doxiciclina como profilaxis masiva frente a infecciones de transmisión sexual

El ECDC rechaza el uso masivo de doxiciclina para prevenir ITS y limita la doxi-PEP a casos individuales por el riesgo de resistencia antimicrobiana.

3 minutos

Comenta

Publicado

3 minutos

El Centro Europeo para la Prevención y el Control de Enfermedades (ECDC, por sus siglas en inglés) ha decidido no avalar el uso generalizado de doxiciclina como herramienta poblacional para prevenir infecciones de transmisión sexual (ITS) de origen bacteriano, y plantea que su posible administración se valore de forma individualizada según el riesgo de contagio y siempre bajo supervisión médica.

Estas conclusiones se recogen en una nueva guía del organismo europeo que analiza la profilaxis posexposición con doxiciclina, conocida como doxi-PEP, un antibiótico perteneciente al grupo de las tetraciclinas, en un escenario de incremento continuado de las ITS bacterianas en la Unión Europea y el Espacio Económico Europeo (UE/EEE).

El documento del ECDC detalla que, durante más de diez años, se ha constatado un aumento sostenido y preocupante de las ITS bacterianas en la UE/EEE, con un fuerte repunte de los casos notificados de gonorrea, sífilis y clamidia, que impactan de forma especialmente intensa en los hombres que tienen relaciones sexuales con hombres. En 2023, las tasas de notificación crecieron un 16 por ciento en el caso de la clamidia, un 138 por ciento para la gonorrea y un 53 por ciento para la sífilis respecto a los registros de 2019.

Según el ECDC, el uso de la doxi-PEP se está extendiendo entre los hombres que tienen relaciones sexuales con hombres en la UE/EEE, tanto mediante prescripción fuera de ficha técnica como a través del autoconsumo. Esta estrategia preventiva se basa en la toma de una dosis única de 200 mg de doxiciclina dentro de las 24 horas posteriores a una relación sexual sin preservativo y, como máximo, hasta 72 horas después.

Los ensayos clínicos disponibles indican que la doxi-PEP reduce la incidencia de clamidia y sífilis en hombres que tienen relaciones sexuales con hombres y mujeres trans con antecedentes de ITS. No obstante, es improbable que disminuya de forma eficaz la gonorrea en la mayoría de países europeos, debido a los elevados niveles previos de resistencia a la tetraciclina en las cepas de “Neisseria gonorrhoeae” que circulan en la UE/EEE, con una tasa de resistencia del 58,4 por ciento en 2023.

Peligro de aumentar la resistencia a los antimicrobianos

La guía revisa la evidencia científica sobre la efectividad de esta intervención y la contrasta con los riesgos potenciales para la salud pública. Entre las principales alertas figura la posibilidad de que el uso amplio de doxi-PEP acelere el desarrollo de resistencia a los antimicrobianos (RAM).

Los datos apuntan a que su administración extendida podría favorecer la aparición de resistencias no solo en los patógenos responsables de las ITS, sino también en otras bacterias, como “Staphylococcus aureus”, y en microorganismos comensales del microbioma humano (bacterias que habitan de forma natural en el organismo sin causar enfermedad). El ECDC advierte de que este fenómeno supondría un riesgo tanto para quienes consumen el antibiótico como para la población en su conjunto.

Por todo ello, el centro europeo desaconseja la doxiciclina-PEP como intervención a gran escala y defiende que las decisiones sobre su uso se tomen caso por caso. “Si se implementa la doxi-PEP, esta debe centrarse principalmente en la prevención de la sífilis. Debe estar dirigida específicamente a los grupos con mayor riesgo de infección, en lugar de a la población en general”, señala el documento.

Asimismo, insiste en que la doxi-PEP no debe plantearse como una actuación aislada, sino integrada en un abordaje global de la salud sexual que contemple el acceso a pruebas diagnósticas periódicas, programas de vacunación, prevención del VIH y servicios de notificación a parejas sexuales, junto con una reevaluación periódica de las necesidades individuales.

Finalmente, el ECDC subraya la importancia de informar a los usuarios sobre los beneficios y los posibles perjuicios, incluyendo la incertidumbre existente sobre su seguridad a largo plazo y el riesgo de favorecer la resistencia a los antimicrobianos.