El gasto sanitario de las empresas españolas seguirá en el 9% en 2026, según un informe internacional

Un informe de Mercer prevé que el gasto médico empresarial en España siga en el 9% en 2026 y alerta de más presión de costes y lagunas en coberturas.

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El desembolso en seguros médicos por parte de las compañías españolas se mantendrá en el 9 por ciento en 2026, de acuerdo con un estudio de Mercer basado en las respuestas de 268 aseguradoras en 67 mercados. El análisis concluye que continúa siendo esencial una gestión proactiva de los riesgos para contener la escalada de costes a medio y largo plazo.

“Contar con una cobertura sanitaria completa es un elemento clave de motivación para los empleados, ya que les proporciona la tranquilidad de saber que su empresa se preocupa por su bienestar y cubre sus necesidades. Este respaldo tiene un impacto directo tanto en su salud física como mental”, señala Chus Caballo, directora de salud y riesgos de Mercer Marsh Benefits.

En esta línea, añade que “los beneficios sanitarios se han convertido en un pilar fundamental dentro de las organizaciones. Adaptar y mejorar estas coberturas cada año permite a las empresas posicionarse como auténticos aliados de sus equipos, capaces de dar respuesta a los nuevos retos y necesidades que van surgiendo”.

Envejecimiento, ineficiencias y presión de costes

En el ámbito europeo, el informe subraya que el envejecimiento demográfico y las necesidades asistenciales asociadas constituyen la principal inquietud para el 77 por ciento de las aseguradoras. A continuación se sitúan la ineficiencia vinculada a procedimientos innecesarios o reclamaciones fraudulentas (65%) y el efecto de los avances tecnológicos (60%).

A escala mundial, el documento anticipa que las tasas de tendencia médica –que recogen el incremento anual del coste por persona en los reembolsos de prestaciones sanitarias– volverán a situarse por encima del 10 por ciento en la mayoría de regiones por sexto año consecutivo. Este repunte viene impulsado sobre todo por la inflación, los cambios en los patrones de utilización de los servicios y la incorporación de nuevos tratamientos.

Reducción de coberturas y nuevos riesgos laborales

El estudio recuerda que el cáncer, las patologías del sistema circulatorio y los trastornos musculoesqueléticos continúan siendo los principales focos de gasto en reclamaciones. Sin embargo, las presiones financieras sobre los planes de salud patrocinados por las empresas –marcadas por la inflación y terapias cada vez más caras– se agravan de forma notable.

Asimismo, los riesgos laborales, entre ellos los vinculados a la propia naturaleza del trabajo, la exposición al ruido o la contaminación del aire, se han consolidado como factores relevantes que empujan al alza el coste de las reclamaciones.

“Por primera vez en cuatro años, las aseguradoras prevén que las empresas empiecen a reducir coberturas para contener los costes, en lugar de mejorar los planes. Si bien reducir la cobertura puede aliviar los presupuestos a corto plazo, esta medida puede perjudicar la experiencia del empleado y su seguridad financiera, además de debilitar la capacidad de la empresa para atraer y retener talento”, afirma Hervé Balzano, presidente del negocio de Salud y de Mercer Marsh Benefits.

Lagunas en beneficios y necesidad de prevención

Mirando al futuro, el informe indica que un 76% de las aseguradoras muestra inquietud por el impacto de la ineficiencia y el despilfarro en los servicios sanitarios sobre la sostenibilidad de los costes. Muchas entidades prevén que las empresas prioricen iniciativas de control del gasto, como una gestión más rigurosa de las grandes reclamaciones.

La implantación de estrategias innovadoras de contención de costes y una gestión proactiva del riesgo consideran que “ayudarán a mantener unos beneficios sanitarios asequibles y eficaces”.

“Nuestros expertos colaboran con los clientes para identificar oportunidades de optimización de los planes y garantizar el acceso ininterrumpido a una atención sanitaria de calidad, con el fin de proteger el bienestar de los empleados y hacer frente a los retos económicos”, afirma Hervé Balzano, presidente del negocio de Salud y de Mercer Marsh Benefits.

El informe también evidencia las lagunas que persisten en la cobertura de beneficios, especialmente en áreas como la salud mental, la salud reproductiva y el apoyo a una fuerza laboral cada vez más envejecida. Aunque la mitad de las aseguradoras a nivel mundial ofrece asesoramiento psicológico en sus planes, solo un tercio incluye la financiación de medicamentos para la salud mental y únicamente una cuarta parte suele contemplar pruebas de detección o cribados de salud mental en sus pólizas.

Por otra parte, el documento subraya que, a medida que más personas retrasan su jubilación y prolongan su vida laboral, “los beneficios dirigidos a este colectivo cobran especial importancia para mantener a los empleados sanos, motivados y productivos”. La atención preventiva, como los cribados oncológicos y las visitas periódicas al médico de Atención Primaria, se considera clave para identificar problemas de salud en fases iniciales, contener el gasto futuro y reforzar el bienestar a largo plazo.

“Con dos tercios de los mercados registrando incrementos de dos dígitos en el coste de la asistencia sanitaria para 2026, las organizaciones deben prepararse para asumir costes superiores y pensar detenidamente cómo equilibrar la gestión presupuestaria con el bienestar de los empleados. Invertir en prevención y fomentar el uso de servicios de calidad pueden contribuir a afrontar ambos desafíos”, concluye Amy Laverock, líder global del área de asesoramiento y soluciones de Mercer Marsh Benefits.