El Instituto Carlos III analiza el impacto en la salud de trabajar como creador de contenido en redes sociales

El ISCIII estudia cómo el trabajo de creador de contenido en redes sociales impacta en la salud mental y laboral, en un contexto de nueva regulación digital.

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Imagen deel creador de contenido Ibai Llanos. Joaquin Corchero - Europa Press

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La Escuela Nacional de Medicina del Trabajo (ENMT) del Instituto de Salud Carlos III (ISCIII) está llevando a cabo una investigación para determinar de qué manera la actividad profesional como creador de contenido en redes sociales repercute en la salud, con posibles consecuencias como el 'burnout', la ansiedad, la depresión o los trastornos de la conducta alimentaria.

El proyecto estudia, desde la óptica de la salud laboral, varios elementos clave: la evolución del interés social por los creadores de contenido; los procesos patológicos que pueden aparecer asociados a esta dedicación en redes; las condiciones de trabajo y de salud de estos profesionales, y el diseño de metodologías que faciliten la detección de anomalías en el entorno laboral y la prevención de problemas de salud.

Esta línea de trabajo está coordinada por el doctor Javier Sanz Valero, responsable del Área de Divulgación, Investigación y Servicios de la ENMT, en colaboración con un equipo del departamento de Salud Pública de la Universidad de Alicante.

“Los creadores de contenido tienen un papel significativo en la cultura contemporánea. En su entorno han surgido nuevas oportunidades económicas, la normativa que regula estas actividades es muy reciente y se ha profesionalizado una actividad antes percibida como afición. Como cualquier trabajador, estas personas están expuestas en el contexto de su actividad profesional a diversos riesgos laborales que pueden repercutir en su bienestar físico, mental y social”, ha explicado Sanz.

En el ámbito normativo español, la regulación de esta actividad se ha reforzado con el Real Decreto 444/2024, de 30 de abril, que desarrolla el artículo 94 de la Ley 13/2022, de 7 de julio, General de Comunicación Audiovisual.

Esta disposición pretende ordenar y formalizar el trabajo de las personas creadoras de contenido que alcanzan una gran relevancia, equiparándolas a otros prestadores de servicios de comunicación audiovisual y fijando criterios para garantizar la protección de los usuarios, con especial atención a los menores. En este marco, Sanz recuerda que el Gobierno ha designado 2026 como Año de la Seguridad y Salud en el Trabajo, con un foco específico en la digitalización.

“El cóctel formado por jornadas maratonianas, conexión digital continuada, trabajo poco previsible, sedentarismo, sobreexposición pública y, en muchos casos, inseguridad e incertidumbre laboral, puede terminar provocando problemas de salud más o menos graves. Para un creador de contenido en redes sociales, su principal activo no es un 'hardware', sino su capacidad cognitiva y su salud: protegerla es una decisión estratégica, no un lujo”, ha manifestado Sanz.

Primera publicación científica del proyecto

Dentro de esta iniciativa se enmarca la formación doctoral del médico del trabajo Sergio Martínez Aguirre, que elabora su tesis doctoral bajo la codirección del doctor Javier Sanz-Valero y de la doctora Elena Ronda Pérez, catedrática de Salud Laboral en la Universidad de Alicante.

En este contexto se ha difundido un primer artículo en la revista “Public Health & Surveillance”, firmado por los tres especialistas, en forma de revisión, en el que se examina la literatura científica disponible para identificar los procesos patológicos que pueden afectar con mayor frecuencia a quienes se dedican profesionalmente al uso de redes sociales.

Los autores detallan que, cuando se llevó a cabo esta revisión sistemática exploratoria, apenas existían trabajos centrados en las patologías de los creadores de contenido, ya que la mayoría de estudios se ocupaban sobre todo de los problemas de salud de los seguidores o usuarios intensivos. Los resultados, que deberán contrastarse con nuevas investigaciones, apuntan a que los efectos sobre la salud que más pueden incidir en estos profesionales son variados, y abarcan desde el síndrome de “burnout”, la ansiedad y la depresión, hasta los desórdenes alimentarios y otros posibles trastornos de salud mental menos específicos.

Asimismo, subrayan que, pese a la abundante bibliografía sobre salud mental, sigue siendo necesario definir con precisión los factores de riesgo más vinculados a los procesos patológicos relacionados con la creación de contenidos en redes sociales, con el fin de poder prevenir los riesgos descritos en esta revisión bibliográfica.