El ISCIII estrena un insectario de bioseguridad P3 para investigar enfermedades infecciosas transmitidas por vectores

El ISCIII pone en marcha un insectario de bioseguridad P3 para estudiar la transmisión de virus como dengue, Zika o West Nile a través de mosquitos.

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El ISCIII dispone un insectario con bioseguridad P3 para el estudio de patologías infecciosas transmitidas por vectores ISCIII

El ISCIII dispone un insectario con bioseguridad P3 para el estudio de patologías infecciosas transmitidas por vectores ISCIII

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El Instituto de Salud Carlos III (ISCIII) ha puesto en funcionamiento un nuevo insectario de nivel de contención biológica 3 (NCB-3), conocido también como de bioseguridad P3, con la finalidad de avanzar en el análisis de patologías infecciosas que se transmiten mediante vectores. Esta infraestructura permitirá desarrollar investigaciones más exhaustivas en este ámbito.

Las instalaciones se han ubicado en el Centro Nacional de Microbiología (CNM) del propio instituto. Con este equipamiento será posible estudiar con mayor precisión la transmisión de múltiples enfermedades infecciosas causadas por distintos patógenos y propagadas por artrópodos como los mosquitos.

“La apertura de esta nueva instalación nos permite realizar estudios de competencia vectorial, por ejemplo de mosquitos transmisores de arbovirus, en condiciones muy controladas de bioseguridad”, ha manifestado la investigadora del CNM y una de las responsables de este insectario, Inés Martín. Algunas de las patologías a estudio serán dengue, Zika, West Nile y Chikungunya.

Desde el ISCIII detallan que la competencia vectorial es la capacidad biológica de un artrópodo para actuar como vector -transmisor- de un patógeno. Analizar este proceso facilita entender mejor cómo se propagan numerosas enfermedades, generando información clave para anticiparse a su aparición.

Gracias a este insectario será posible recrear en el laboratorio las condiciones de infección de los mosquitos en su entorno natural, reforzando la investigación en patologías infecciosas transmitidas por vectores y afianzando la apuesta del ISCIII por la estrategia “One Health”. Este enfoque, impulsado por la Organización Mundial de la Salud (OMS), integra la salud humana, animal y del medio ambiente bajo un mismo concepto.

Proceso de investigación con mosquitos

“Primero, alimentamos los mosquitos con una mezcla de sangre y virus cultivados en el laboratorio, a través de un dispositivo que simula nuestra piel”, ha comenzado Martín en la narración del trabajo que se lleva a cabo en esta instalación, para añadir que, “posteriormente”, se hace “el seguimiento de la infección del virus dentro del mosquito” y se evalúa “a diferentes tiempos” si el virus ha sido capaz “de multiplicarse y diseminarse a otros tejidos del insecto”.

Además, ha puesto de manifiesto que, tras ello, se recolecta saliva de los mosquitos y, mediante una PCR, se detecta “si el virus ha migrado e invadido las glándulas salivales y, por tanto, puede ser transmitido a otra persona o animal en una picadura posterior”.

Las investigaciones que ya se están realizando en esta nueva instalación “evalúan el riesgo real de transmisión y ayudan a las autoridades sanitarias competentes en materia de emergencia de enfermedades vectoriales a llevar a cabo las actuaciones adecuadas”, han declarado, por su parte, la subdirectora general de Servicios Aplicados, Formación e Investigación del ISCIII, Isabel Jado, y el director del CNM, José Miguel Rubio.

A juicio de ambos, el insectario es “una herramienta clave para proteger la salud pública en un contexto en el que los virus emergentes y los cambios ambientales potencian la distribución y expansión de los vectores transmisores de muchas enfermedades infecciosas”. Por ello, el ISCIII “es uno de los pocos centros a nivel nacional que cuentan con la capacidad de investigar la competencia vectorial con un alto nivel de bioseguridad”, han señalado.

Estos estudios “son fundamentales para saber qué especies de mosquitos presentes en nuestro país podrían transmitir determinados patógenos”, han continuado. En esta línea, una de las primeras investigaciones llevadas a cabo ha analizado la competencia vectorial de mosquitos que habitan en España frente al virus importado Oropouche, responsable de síntomas parecidos a los de otras infecciones como dengue, Chikungunya y Zika -fiebre alta, cefalea, dolores musculares, vómitos, exantema, etc- y que, por lo general, cursa con buen pronóstico.