El ISCIII impulsa DENDRITE para anticipar el deterioro cognitivo leve

El ISCIII presenta nuevos avances de DENDRITE, proyecto que usa IA y medicina personalizada para predecir el deterioro cognitivo leve en adultos.

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Imagen de la jornada de cierre del proyecto Dendrite sobre deterioro cognitivo y medicina de precisión. ISCIII

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El Instituto de Salud Carlos III ha dado a conocer los últimos resultados del Proyecto DENDRITE, una propuesta de medicina personalizada centrada en crear un algoritmo predictivo capaz de detectar de forma precoz el riesgo de deterioro cognitivo leve en personas de entre 55 y 70 años, antes de que aparezcan signos clínicos claros.

Esta iniciativa, respaldada por una financiación de 1,7 millones de euros del propio Instituto, cuenta como investigadores principales con dos especialistas del ISCIII: Teresa Moreno-Casbas, directora de la Unidad de Investigación en Cuidados y Servicios de Salud (Investén), y Rodrigo Barderas, científico titular de la Unidad de Investigación en Enfermedades Crónicas (UFIEC).

DENDRITE ha reunido y analizado información clínica, sociodemográfica, molecular, proteómica, genómica, conductual y de voz, utilizando técnicas avanzadas de inteligencia artificial. Con este abordaje integral se pretende construir un modelo de predicción aplicable en la práctica clínica, especialmente en atención primaria, como apoyo a la toma de decisiones orientadas a la prevención.

La investigación se ha llevado a cabo con una cohorte de 1.050 personas sin diagnóstico previo de deterioro cognitivo, atendidas en centros de Atención Primaria de siete provincias españolas. En paralelo, se ha incorporado un grupo de calibración formado por pacientes del mismo tramo de edad con diagnóstico confirmado de deterioro cognitivo leve. A lo largo del seguimiento se han recogido muestras de sangre, datos clínicos y sociodemográficos, registros de voz, información sobre hábitos de vida, relaciones sociales y datos cualitativos procedentes de grupos de discusión.

Los datos más recientes muestran que la muestra estudiada refleja una realidad social variada. Cerca del 17 por ciento de los participantes vivían solos, casi la mitad estaba trabajando y, considerando el conjunto del hogar, el 60 por ciento disponía de ingresos medios netos mensuales de entre 1.050 y 3.600 euros.

En torno al 75 por ciento presentaba factores de riesgo cardiovascular o metabólico, lo que subraya la relevancia de plantear estrategias preventivas amplias. Las pruebas cognitivas realizadas al inicio y tras 16 meses de seguimiento evidencian una estabilidad general en las puntuaciones medias de los tests aplicados (MMSE, MoCA, MiniCog y FotoTest y T@M), lo que sugiere que el rendimiento cognitivo global de la cohorte se mantuvo estable durante el periodo estudiado.

En la actualidad, el equipo se encuentra analizando en detalle los distintos bloques de información generados, un paso imprescindible antes de definir el modelo predictivo definitivo y poner en marcha una segunda fase del proyecto. Los progresos logrados encajan con la estrategia de la Infraestructura IMPACT de Medicina de Precisión, a la que DENDRITE se sumará mediante la incorporación de sus datos y el depósito de las muestras de sangre en el biobanco vinculado a dicha infraestructura.

En DENDRITE han colaborado cerca de un centenar de investigadores clínicos, básicos y tecnológicos de diferentes áreas del Centro de Investigación Biomédica en Red (CIBER) del ISCIII y de varios institutos y consorcios de investigación sanitaria, entre ellos IBSAL, ISCIII, IRBLleida, ISABIAL o FIBAP.

Asimismo, han intervenido universidades como la Universidad Complutense de Madrid, la Universidad Carlos III y la Universidad de Vigo. De forma transversal, un grupo asesor ciudadano ha acompañado el desarrollo del proyecto, reforzando su orientación centrada en las personas.