El ISCIII insiste en que perder el estatus de país libre de sarampión no implica riesgo añadido para la población española

El ISCIII recalca que la retirada del estatus de país libre de sarampión por parte de la OMS no implica un mayor riesgo y pide evitar la alarma social.

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El Instituto de Salud Carlos III (ISCIII) ha reiterado este jueves que la decisión de la Organización Mundial de la Salud (OMS) de retirar a España la consideración de país libre de sarampión no debe interpretarse como un motivo de alarma ni de inquietud para la ciudadanía.

“Se trata de una decisión técnica, sujeta a criterios epidemiológicos, que no debe generar alarma ni preocupación. Con esta declaración, la OMS no descarta que en España, como en otros países que también han perdido el estatus de libres de enfermedad, haya habido una cadena de transmisión de más de 12 meses de duración”, ha explicado el ISCIII en un nota informativa.

En los últimos días, el Comité Regional Europeo de Verificación del Sarampión y la Rubeola, órgano asesor de la OMS, comunicó que la transmisión del sarampión se ha restablecido en España, motivo por el cual el país deja de figurar como libre de sarampión, condición que implicaba que la enfermedad se consideraba eliminada.

El ISCIII subraya que el repunte de diagnósticos de sarampión en España se enmarca en una dinámica global, observada en numerosos países, y que la mayoría de los casos detectados son importados o vinculados a la importación, asociados a brotes concretos y no de origen autóctono. Asimismo, recalca que las coberturas vacunales en España continúan siendo altas y alineadas con las recomendaciones de la OMS (por encima del 95%): los últimos registros sitúan la vacunación en un 96,7 por ciento con la primera dosis y en un 93,8 por ciento con la pauta de dos dosis.

Según el ISCIII, los estudios de seroprevalencia confirman que la población española mantiene una elevada inmunidad frente al sarampión y que el nivel de riesgo de infección sigue considerándose bajo. “Esto no excluye que sea importante seguir reforzando medidas preventivas y de salud pública, encaminadas a detectar posibles brotes, consolidar la vacunación y fomentar el conocimiento social en torno a la enfermedad”, apunta.

En un escenario de incremento de casos a nivel mundial, el Instituto remarca la necesidad de sostener y fortalecer la vigilancia epidemiológica y microbiológica, garantizando la detección temprana de posibles casos, un diagnóstico de laboratorio ágil y una adecuada caracterización genómica, además de continuar impulsando la vacunación para preservar coberturas elevadas.

Vigilancia del sarampión y coordinación institucional

El ISCIII recuerda que, como organismo público de investigación adscrito al Ministerio de Ciencia, Innovación y Universidades, desarrolla las tareas de control y seguimiento del sarampión a través del trabajo conjunto del Centro Nacional de Epidemiología (CNE) y el Centro Nacional de Microbiología (CNM), en estrecha colaboración con las comunidades autónomas y el Ministerio de Sanidad, del que también depende funcionalmente.

En esta línea, el Instituto está colaborando con el Ministerio de Sanidad en la actualización del Plan Estratégico para la Eliminación del Sarampión y la Rubeola, con el objetivo de recuperar el estatus de eliminación otorgado por la OMS. En el contexto de la decisión sobre España, los equipos del ISCIII especializados en esta enfermedad insisten en que el país no se encuentra en una situación de riesgo particular y que la resolución no debe traducirse en alarma social.

El organismo hace hincapié, además, en la necesidad de combatir la desinformación y desmentir narrativas infundadas. A este respecto, recuerdan dos cuestiones clave: “No hay que magnificar la influencia en España de los movimientos antivacunas, y hay que desterrar bulos sobre la población inmigrante, ya que la realidad del aumento global de casos depende de múltiples factores”.