El pleno del Parlamento Europeo ha establecido este martes su posición de partida para negociar con los Veintisiete una respuesta común al riesgo de desabastecimiento de medicamentos esenciales. La reforma en debate contempla con buenos ojos que parte de la producción de fármacos clave se relocalice en territorio comunitario, al tiempo que reclama impulsar las compras públicas conjuntas y reforzar la coordinación de las reservas nacionales con los contingentes europeos.
El mandato fue aprobado por la Eurocámara reunida en Estrasburgo (Francia) con 503 votos favorables, 57 en contra y 108 abstenciones, lo que abre la puerta a iniciar ya las conversaciones con el Consejo (los gobiernos de la UE) para cerrar el diseño definitivo de la nueva normativa.
La Comisión Europea impulsó esta reforma para reducir la vulnerabilidad que supone depender de fabricantes asiáticos, sobre todo en China e India. Entre las medidas propuestas figura promover que los Estados valoren criterios "distintos al precio" en las licitaciones de medicamentos o productos sanitarios considerados "críticos".
La iniciativa persigue garantizar que los medicamentos esenciales sean accesibles, asequibles y estén disponibles para todos los ciudadanos europeos que dependen de ellos, en el marco de una Ley de Medicamentos Críticos (CMA, por sus siglas en inglés) que aborda no solo un reto de salud pública, sino también de seguridad estratégica para la UE.
Proyectos estratégicos y condiciones a las ayudas públicas
Con este fin, los eurodiputados respaldan la puesta en marcha de "proyectos estratégicos" industriales dentro de la Unión para crear, modernizar y ampliar la capacidad productiva. Además, reclaman que los Estados miembro den prioridad al apoyo financiero para estos proyectos estratégicos, tanto con los recursos ya disponibles en el presupuesto comunitario como en el próximo marco financiero plurianual posterior a 2027.
La reforma prevé que las compañías que reciban fondos públicos asuman compromisos concretos, entre ellos la obligación de dar prioridad al abastecimiento del mercado de la UE.
Asimismo, las autoridades competentes en la Unión deberían aplicar criterios de contratación pública que favorezcan a los fabricantes que produzcan una parte significativa de estos medicamentos críticos en instalaciones ubicadas dentro del territorio comunitario.
Compras conjuntas y lucha contra la escasez
El mandato de la Eurocámara subraya también las ventajas de la contratación pública transfronteriza voluntaria para reforzar el suministro, especialmente en el caso de medicamentos destinados a enfermedades raras, antimicrobianos y otros tratamientos innovadores, de alto coste o muy especializados.
Los eurodiputados proponen, además, rebajar a un mínimo de cinco el número de países que pueden participar en los procedimientos de adquisición conjunta, frente a los nueve que contemplaba la propuesta original de la Comisión.
Otro elemento clave que defienden es la puesta en marcha de un mecanismo de coordinación entre las reservas nacionales y los contingentes europeos, con el objetivo de anticipar y gestionar de forma más eficaz los episodios de escasez de medicamentos.
Igualmente, reclaman que la Comisión Europea tenga la facultad, como último recurso, de ordenar la redistribución de medicamentos procedentes de una reserva nacional hacia otros Estados miembro cuando se detecte una situación de desabastecimiento o una interrupción en el suministro.