El PSOE ha presentado en el Congreso una proposición de ley con la que busca equiparar la normativa sobre la crioconservación de ovocitos a la del semen y reforzar la capacidad de decisión de las mujeres, fijando que el tiempo máximo de conservación coincida con la vida de la donante.
La iniciativa plantea una reforma de la Ley 14/2006, de 26 de mayo, sobre técnicas de reproducción humana asistida, según se detalla en la proposición de ley a la que ha tenido acceso Europa Press. En la exposición de motivos, el PSOE señala que esta ley constituye el marco regulador básico de la vitrificación o crioconservación de ovocitos, al definir las condiciones de uso, almacenamiento y destino de los mismos. Esta técnica tiene como objetivo preservar la fertilidad femenina y aplazar la posibilidad de gestar.
No obstante, especialistas en medicina reproductiva llevan tiempo alertando de los efectos de esta regulación sobre el ejercicio pleno de la autonomía de las pacientes, al fijar exigencias que restringen su margen de decisión.
En la actualidad, la ley establece que la crioconservación de ovocitos en bancos autorizados puede mantenerse hasta que, a juicio de los responsables médicos, con el informe favorable de expertos independientes y ajenos al centro, se concluya que la receptora ya no cumple los requisitos clínicos necesarios para someterse a un tratamiento de reproducción asistida.
En este sentido, el PSOE subraya que la ley no contempla esta condición en el caso del semen, pese a tratarse en ambos supuestos de gametos. “Esta diferencia limita las solicitudes de las mujeres que desean cesar la crioconservación de sus ovocitos, a través de la manifestación de su voluntad”, añade.
Por este motivo, el grupo socialista propone que la reforma establezca que tanto el semen como los ovocitos puedan conservarse en bancos de gametos autorizados durante toda la vida de la persona de la que proceden. Asimismo, se precisa que el uso de tejido ovárico crioconservado requerirá la autorización previa de la autoridad sanitaria competente.
La legislación vigente también fija varios posibles destinos para los ovocitos crioconservados: su empleo por la propia mujer o su cónyuge; la donación con fines reproductivos; la donación para investigación; y el cese de su conservación sin otro uso. La propuesta del PSOE elimina la mención al cónyuge, de forma que el destino de utilización queda restringido a la propia mujer y, además, suprime la referencia según la cual, en el caso de los ovocitos, el cese sin otra finalidad solo se aplicará una vez concluido el plazo máximo de conservación fijado en la ley, sin optar por ninguno de los otros destinos posibles.
Igualmente, se introduce un cambio en el apartado relativo al consentimiento informado, de modo que, en el caso de los preembriones, este deba ser otorgado por la mujer y su pareja, sustituyendo el inciso “casada con un hombre”.
Por último, una disposición adicional establece que el Ministerio de Sanidad, en el plazo de doce meses desde la entrada en vigor de la nueva ley, procederá a revisar la Ley 14/2006, de 26 de mayo, sobre técnicas de reproducción humana asistida, con el objetivo de actualizarla a los conocimientos científicos y técnicos actuales, así como a la normativa vigente de la Unión Europea.
Para esta revisión se contará con la colaboración de sociedades científicas, organismos e investigadores externos. Del mismo modo, se abordarán las reformas necesarias para dar respuesta a la actual situación de acumulación excesiva de preembriones en los bancos de los centros de reproducción asistida.