El Sindicato de Técnicos de Enfermería (SAE) ha vuelto a poner el foco en la situación que atraviesan los profesionales sanitarios, al advertir de que soportan “altas cargas de penosidad, toxicidad, peligrosidad e insalubridad”. Por este motivo, exige a los responsables políticos y a las autoridades sanitarias un control “más estricto” de las condiciones de trabajo, así como garantizar que los centros asistenciales se mantengan en un estado adecuado.
Coincidiendo con la conmemoración del Día Mundial de la Seguridad y Salud en el Trabajo, SAE recuerda la “obligación” de la Administración Pública de velar por quienes trabajan en el ámbito sanitario, asegurando entornos laborales “seguros, higiénicos y confortables”. No obstante, denuncia que, en numerosas ocasiones, estos aspectos “pasan desapercibidos” para quienes dirigen los distintos sistemas de salud.
El sindicato subraya que “no parece ni seguro ni saludable para los profesionales trabajar con estrés y ansiedad por no contar con plantillas suficientes, tampoco parece apropiado que deban trabajar con formol, u otros productos tóxicos, sin los medios y medidas de protección adecuadas, o tener que movilizar a los pacientes sin los recursos necesarios”.
En este contexto, el secretario de Acción Social de SAE, Daniel Torres, confía en que, tal y como recoge el Instituto Nacional de Seguridad y Salud en el Trabajo, se comience a situar a los profesionales en el centro de las políticas públicas y se adopten medidas “realistas y eficientes” que garanticen el cumplimiento de sus derechos laborales.
Torres añade que “además, queremos aprovechar este día para recordar que las particularidades del trabajo asistencial hacen que los profesionales técnicos, y en particular los técnicos en cuidados de enfermería, tengan mayor predisposición a sufrir trastornos que limitan su movilidad y destreza, lo que les obliga a acogerse a la jubilación anticipada a pesar de la reducción del poder adquisitivo que esto conlleva”.
Por este motivo, recalca que SAE lleva años reivindicando que se apruebe la rebaja de la edad ordinaria de jubilación sin penalización para todos los profesionales técnicos a los 60 años, “tal y como ya ocurre en otros ámbitos laborales”.