El Tribunal de Justicia de la Unión Europea (TJUE) ha establecido este martes que los consumidores deben poder consultar sin coste las normas empleadas para medir las sustancias nocivas presentes en los cigarrillos, a fin de comprobar si se ajustan a los límites fijados por la legislación comunitaria.
La resolución se enmarca en un procedimiento sobre la venta de cigarrillos con filtro en Países Bajos, originado por la demanda de una fundación contra el tabaquismo juvenil que ponía en duda que estos productos respetaran los niveles máximos de emisión establecidos por la normativa de la Unión Europea.
Estos topes, que afectan a componentes como el alquitrán, la nicotina o el monóxido de carbono, figuran en una directiva europea que remite a métodos de medición definidos en normas técnicas internacionales. Sin embargo, su contenido no se ha publicado en el Diario Oficial de la UE y, en la práctica, no siempre se puede consultar libremente.
En este escenario, el tribunal subraya que los ciudadanos deben poder acceder a esas normas en condiciones de acceso “general, efectivo, gratuito y no discriminatorio”, de manera que puedan verificar si los productos comercializados cumplen con las exigencias legales.
Asimismo, el TJUE indica que es la propia Unión Europea la que debe asumir los costes necesarios para garantizar ese acceso cuando dichas normas estén amparadas por derechos de propiedad intelectual.
Con todo, la corte precisa que, en el caso analizado, la fundación sí dispuso del contenido de esas normas, por lo que no está legitimada para basarse en métodos de medición distintos de los previstos en ellas para solicitar la retirada de los cigarrillos del mercado.