Tras más de dos años de preparación y una vez superado el test de proporcionalidad de la Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia (CNMC), ha comenzado a aplicarse el nuevo Código Ético y Deontológico de la Enfermera Española, tal y como ha comunicado el Consejo General de Enfermería.
El documento actualizado reúne 108 artículos organizados en 27 bloques temáticos, “con el objetivo de garantizar una práctica ética enfermera responsable, con eficacia, eficiencia y efectividad, orientada al cuidado digno de las personas con el fin de alcanzar la excelencia en el ejercicio profesional”, según recoge su preámbulo.
En la redacción del texto ha intervenido el conjunto de la profesión, tomando como base los trabajos de la Comisión Deontológica Nacional de Enfermería del CGE y sumando la colaboración de los colegios provinciales, consejos autonómicos y sus comisiones deontológicas, que han ido incorporando y discutiendo las distintas propuestas.
Durante el periodo de audiencia pública del borrador se registraron más de 1.300 sugerencias procedentes de colegios de Enfermería, sociedades científicas, comités de ética, direcciones de Enfermería, profesionales colegiados y ciudadanía. “En aras de la transparencia, buscábamos la mayor participación posible, y creo que lo hemos conseguido”, señala el presidente de CGE, Florentino Pérez Raya.
“Hemos pretendido hacer un nuevo código moderno, acorde con la enfermería del siglo XXI, y que tenga en cuenta tanto la normativa vigente, que no estaba incluida en el anterior código que data de 1989, como todas las sensibilidades de una sociedad y una profesión tan diversa como la nuestra”, añade.
La nueva versión incorpora capítulos que amplían el ámbito de actuación de la enfermería desarrollado en las últimas décadas, “y que se ha considerado necesario regular en el ámbito deontológico desde una perspectiva ética, actualizada y acorde con la diversidad social”, afirma Tayra Velasco, presidenta de la Comisión Deontológica.
“Además de incluir toda la normativa vigente que no estaba reflejada anteriormente, como la ley de autonomía del paciente, entre muchas otras. El objetivo es garantizar una atención de calidad orientada al cuidado digno de las personas, desde el respeto a su diversidad y derechos, con el fin de alcanzar la excelencia en el ejercicio profesional”, añade.
Según detalla Velasco, “entre los nuevos temas se incluyen aspectos relativos a la relación clínica, cuestiones genéticas, reproducción asistida, atención obstétrica, atención a la adolescencia, sexualidad y reproducción, cuidados al final de la vida, trasplante de órganos, seguridad del paciente, funciones como la docencia y el rol del estudiantado, competencias digitales e inteligencia artificial, cooperación, peritaje y salud global”.
Novedades del Código Ético y Deontológico
Con estos cambios se busca ofrecer a las enfermeras españolas herramientas más precisas para abordar la atención a la diversidad sexual, de género y familiar, asegurar el respeto de los derechos sexuales y reproductivos, la interrupción voluntaria del embarazo y la intervención ante cualquier forma de maltrato, con especial atención a mujeres, menores, personas mayores y otros grupos en situación de vulnerabilidad.
El texto se ha ordenado por áreas temáticas para facilitar la comprensión de los contenidos y ajustarlo al lenguaje profesional y social actual.
En el ámbito de los cuidados al final de la vida, el código recoge el respeto a las decisiones y voluntades anticipadas de los pacientes, el apoyo emocional y espiritual, el acompañamiento en el proceso de morir y la participación de las enfermeras en la toma de decisiones en esta fase, entre otros aspectos.