Epidemiólogos avisan: la brecha laboral de género amenaza la salud pública

La Sociedad Española de Epidemiología denuncia que la desigualdad laboral de género agrava la enfermedad, la sobrecarga y la precariedad económica de las mujeres.

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La Sociedad Española de Epidemiología (SEE), a través de su Grupo de Trabajo de Género, Diversidad Afectivo-Sexual y Salud, ha hecho público un posicionamiento con motivo del 1 de mayo, Día del Trabajador, en el que alerta de que la desigualdad laboral entre hombres y mujeres constituye un problema clave de salud pública.

La SEE subraya que las diferencias de género en el empleo, el nivel salarial, el tiempo disponible y el acceso a apoyos para las tareas de cuidado actúan como determinantes sociales de la salud y se traducen en un mayor riesgo de enfermedad, sobrecarga física y emocional y vulnerabilidad económica, con un impacto especialmente acusado en las mujeres.

El documento identifica como cuestión central que “las mujeres asumen de manera desproporcionada el sostenimiento cotidiano de la vida”. Desde la SEE advierten de que “la aparente conciliación se logra con demasiada frecuencia a costa del tiempo, la salud y la carrera profesional de las mujeres”, y recuerdan que unos ingresos más bajos se asocian a mayor inseguridad ante la enfermedad o la vejez.

La organización científica denuncia, además, que la insuficiencia estructural del sistema público de dependencia empuja el cuidado hacia el ámbito doméstico, reforzando su feminización y privatización. En palabras de la SEE, “cuando el cuidado se privatiza, se feminiza. No hay igualdad efectiva cuando cuidar obliga a perder salario, poder adquisitivo y pensión. No hay salud pública de calidad cuando el sistema compensa sus déficits con el desgaste invisible de las mujeres”.

Ante este escenario, la Sociedad Española de Epidemiología exige fortalecer el sistema público de cuidados y dependencia, con financiación adecuada y menores listas de espera. También reclama promover la corresponsabilidad en empresas y administraciones, reconociendo el cuidado en la trayectoria profesional, y blindar el salario y las cotizaciones durante los periodos dedicados a estas tareas para evitar que la desigualdad se consolide.

La SEE plantea igualmente revisar los modelos retributivos que premian el presentismo y la disponibilidad sin límites, e incorporar de forma efectiva la perspectiva de género en la prevención de riesgos laborales, prestando especial atención a los riesgos psicosociales y al acoso sexual.

Por último, el posicionamiento enfatiza la urgencia de garantizar derechos laborales plenos a las trabajadoras migrantes y del empleo doméstico, así como de introducir indicadores de género, clase social y origen en la evaluación de las políticas de empleo, de conciliación y de dependencia.