La vicepresidenta de Enfermería de la Sociedad Española de Medicina de Urgencias y Emergencias (SEMES), la enfermera Carmen Casal, señala que las torceduras, los esguinces, las lipotimias “y alguna posible fractura” constituyen las lesiones más habituales que se atienden en los Servicios de Urgencias y Emergencias durante las procesiones de Semana Santa.
Casal advierte de que “la cera de las velas es peligrosísima porque crea una capa totalmente impermeable”, lo que hace que “nos podemos resbalar”. En declaraciones a Europa Press, apunta igualmente a las “aglomeraciones” y a las calles adoquinadas como factores que favorecen “resbalones” y “caídas”.
La enfermera subraya que, en las personas mayores, una caída “puede ser mucho mayor, más grave, o tener consecuencias peores que en una persona joven”. Por ello, recomienda que este colectivo y los pacientes “que ya tengan alguna patología cardíaca previa o problema circulatorio”, “a ser posible”, caminen “un poco” y “que no se esté quieto”.
Entre los problemas más frecuentes, Casal destaca también “las lipotimias y los síncopes por las bajadas de tensión, por el calor”, en un contexto de previsiones meteorológicas que apuntan a una Semana Santa con temperaturas más elevadas de lo normal. Ante este escenario, aconseja “hidratarse continuamente, o sea, tener siempre la típica botellita de agua fresca” y “buscar zonas con sombra, que no estén con una exposición muy directa al sol”.
El papel del sol, la ansiedad y las aglomeraciones
A su entender, “estar al sol durante mucho tiempo puede provocar problemas de deshidratación, problemas de dificultad de retorno venoso en las piernas, en las extremidades inferiores”. Añade, además, que “la ansiedad que puede provocar ver el santo” “puede provocar crisis” y “desmayos”.
En caso de incidente, Casal recalca que “lo primero es evitar esa aglomeración, es decir, es el dar espacio a esa víctima, a esa persona que requiere de asistencia urgente”. Insiste en que “esa persona no puede estar con falta de aire y con ansiedad” y que, si mantiene la consciencia, “puede elevarse las piernas para aumentar ese retorno venoso”.
Si, por el contrario, la persona “todavía estuviera inconsciente, es decir, que no reaccione a estímulos externos, lo ideal es ponerla de lado, posición lateral de seguridad”, explica. De este modo, se impide “que la lengua obstruya la vía aérea”.
Alergias en auge y repunte de siniestros en carretera
Casal llama la atención igualmente sobre “el problema de las alergias”, que conlleva “un aumento de urgencias y emergencias” en estas fechas. “Este año, además, estamos en auge porque ha llovido mucho en invierno”, lo que ha generado “picos importantes” de polinización “y esto puede producir, evidentemente, una sintomatología de alergias”.
Otro frente asistencial se relaciona con el incremento de desplazamientos por carretera propio de la Semana Santa. Según detalla, “ya se ha notado un aumento de siniestros”, muchos de ellos vinculados “por despiste” a un “frenazo” o a no respetar “la distancia de seguridad correcta”.
Para ilustrar la presión asistencial, SEMES aporta datos de la Junta de Andalucía, que reflejan que, solo en esta comunidad, los centros coordinadores del 061 gestionaron 24.364 llamadas entre el Viernes de Dolores y el Domingo de Ramos de 2025, dando lugar a 11.389 solicitudes de atención sanitaria en ese intervalo.
Plantillas en Urgencias y reivindicación de una especialidad
Pese al incremento de la demanda, Casal descarta que la reducción de personal sea tan acusada “como en verano o como en Navidades”. Precisa que “en estos días, en Urgencias y Emergencias, estamos con la plantilla prácticamente al 100 por cien porque somos indispensables”.
En este contexto, reclama la creación de la especialidad de Enfermería de Urgencias y Emergencias. Aclara que “no es una solicitud que nosotros, ahora, los enfermeros, queramos ser especialistas igual que los compañeros médicos, sino que consideramos que es un problema ya de salud pública”.
Defiende que “si vamos a atender a cualquier tipo de paciente en el peor momento de su vida, queremos mejor formación y no la mejor formación dependiendo de cada comunidad autónoma o de que cada persona se ha buscado la vida, por así decirlo, para formarse”. Por ello, sostiene que “todo esto pasa por una especialidad reglada y homogénea en todo el territorio nacional”.