España consolida su posición entre los diez mayores mercados europeos de 'life sciences' (ciencias de la vida) y se marca como objetivo entrar en el grupo de los cinco más relevantes en los próximos años, de acuerdo con el informe 'Transparency Life Sciences' elaborado por Cushman & Wakefield.
El estudio señala que el país se está configurando como un destino cada vez más atractivo para la inversión en biotecnología, industria farmacéutica y tecnologías médicas. Este avance se apoya en políticas activas de impulso a la I+D, en un tejido académico robusto y en una red en expansión de 'hubs' de innovación, que refuerzan el papel de España en el mapa europeo del conocimiento y la innovación.
En este contexto, el documento sitúa a España en la quinta posición europea por número de compañías del sector. Asimismo, la ubica en el séptimo puesto en captación de capital riesgo en Europa, con 1.357 millones de euros levantados, mientras que en calidad de la investigación se coloca en el undécimo lugar. En cuanto al atractivo universitario y a la categoría 'Ideas en acción', que evalúa las solicitudes de patentes, el país figura en la duodécima posición.
Desde Cushman & Wakefield destacan que, en los últimos años, el tejido científico y empresarial español ha experimentado un crecimiento sostenido. La industria farmacéutica concentra más del 20 por ciento de la inversión privada en I+D y el 25 por ciento del empleo en investigación industrial, lo que la consolida como uno de los principales motores de generación de conocimiento y de empleo altamente cualificado. En la actualidad, España cuenta con más de 4.000 empresas biotecnológicas, aproximadamente la mitad ligadas directamente al ámbito de la salud, y más de 1.000 firmas de tecnologías sanitarias, que dan trabajo a 29.000 profesionales.
El gasto en I+D aumentó un 15,8 por ciento en 2023, hasta alcanzar el 1,49 por ciento del PIB. A ello se suma el Plan Estatal de Investigación 2024-2027, dotado con 18.400 millones de euros, el mayor presupuesto de la historia en este ámbito. Paralelamente, el número de investigadores ha pasado de 135.000 en 2018 a 151.000 en 2023.
“Estos indicadores reflejan el sólido potencial de crecimiento del sector 'life sciences' en España, posicionándolo como un referente en innovación y salud”, afirma Héctor Martínez, Associate, CM Investment Sales de Cushman & Wakefield.
Una oportunidad de crecimiento para el inmobiliario científico
El informe también pone el foco en la necesidad de que el mercado inmobiliario español se adapte al ritmo de expansión del sector. Según Cushman & Wakefield, en comparación con países como Alemania, Reino Unido, Suiza o EEUU, España dispone todavía de un volumen reducido de 'stock' especializado y sufre escasez de laboratorios técnicos y espacios científicos. No obstante, esta brecha se interpreta como un amplio recorrido de desarrollo para promotores e inversores.
“La creciente relevancia de este sector en España exige una respuesta estratégica y coordinada en materia de infraestructuras. Las empresas dedicadas a la biotecnología, la farmacéutica, la investigación biomédica y otras disciplinas afines requieren espacios altamente especializados que favorezcan la innovación, la colaboración y el crecimiento sostenible. Atender esta demanda no solo es clave para atraer inversión nacional e internacional, sino también para consolidar a España como un hub competitivo en el ámbito europeo”, ha indicado Alejandro Ansemil, consultor del departamento de Agencia Oficinas de Cushman & Wakefield.
El análisis subraya además que las rentas medias de los laboratorios en España, entre 18 y 30 euro/m2/mes, se sitúan claramente por debajo de las de los mercados más maduros, donde pueden alcanzar hasta 70 euro/m2/mes en EE UU. Este diferencial de precios se traduce en una ventaja competitiva en costes. La transformación de antiguas naves industriales y oficinas en desuso hacia usos científicos gana protagonismo, mientras que los parques científicos y los campus integrados empiezan a perfilarse como el nuevo modelo urbano de innovación.
“La creciente inversión en salud digital, junto con políticas de apoyo a la innovación y la transferencia de conocimiento, hacen de España un entorno propicio para el desarrollo y la atracción de talento y capital en este sector. La participación en proyectos europeos y la capacidad de adaptación a retos globales, como el envejecimiento poblacional o la prevención de futuras pandemias, refuerzan la relevancia del sector 'Life Sciences' para el presente y el futuro de España y Europa”, ha finalizado Martínez.