Estudio revela la necesidad de disminuir el uso de glucocorticoides en el tratamiento del lupus eritematoso sistémico

Análisis en España revela uso excesivo de glucocorticoides en lupus, superando las dosis internacionales recomendadas.

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Un análisis del subgrupo español dentro del estudio internacional ‘SPOCS’, que examinó a 99 pacientes con lupus eritematoso sistémico (LES) de gravedad moderada a severa en España durante los años 2017 a 2019, destaca que el empleo de glucocorticoides (GC) sigue siendo prevalente, frecuentemente excediendo las dosis sugeridas por las guías internacionales.

El manejo del LES generalmente implica el uso de GC por sus destacados beneficios antiinflamatorios e inmunosupresores. No obstante, su uso continuado está vinculado a serias complicaciones como infecciones, osteoporosis, necrosis avascular, cataratas y diabetes, que incrementan el daño acumulativo a los órganos.

Estos resultados, divulgados en la publicación ‘Lupus Science & Medicine’, respaldan las directrices de la Alianza Europea de Asociaciones de Reumatología (EULAR) de 2023, que recomiendan reducir el uso crónico de glucocorticoides, limitando su dosis a 5 mg/día, y subrayan la relevancia de los agentes que reducen la necesidad de GC, como los biológicos o inmunosupresores.

En la práctica, el análisis de la cohorte española del ‘SPOCS’ reveló que cerca de la mitad de los afectados por LES moderado a severo recibían dosis superiores a las recomendadas. Además, los pacientes que fueron tratados con biológicos desde el principio tendieron a recibir dosis medias de GC más elevadas que el resto del grupo.

«Los resultados del subanálisis español son una llamada de atención: confirman que, aunque los glucocorticoides son indispensables en fases de actividad alrededor de la mitad de nuestros pacientes superan la dosis internacional recomendada. Es fundamental optimizar las terapias ahorradoras de glucocorticoides, como los biológicos e inmunosupresores, para lograr un control sostenido de la enfermedad y proteger la salud a largo plazo», ha señalado la reumatóloga pediátrica del Hospital Universitario de Salamanca, Ana Isabel Turrión.

Los hallazgos también reflejan un impacto negativo continuo del lupus eritematoso sistémico moderado a severo en la vida cotidiana de los pacientes españoles. A pesar del seguimiento en centros especializados, los indicadores de calidad de vida, fatiga y salud mental se mantuvieron casi sin cambios a lo largo de los tres años del estudio.

«Más allá del control clínico del LES, los síntomas invisibles como la fatiga, el dolor y los trastornos emocionales siguen siendo un reto no resuelto. Afectan directamente la funcionalidad, la autonomía y el bienestar emocional de los pacientes, mostrando que el impacto del lupus va mucho más allá de los brotes clínicos o los marcadores biológicos», destaca la doctora Nuria Lozano, del servicio de reumatología del Hospital Universitario Virgen de la Arrixaca, Murcia, e investigadora del póster del subanálisis del estudio ‘SPOCS’ sobre calidad de vida y bienestar emocional.

Lozano añade que para mejorar realmente la calidad de vida de los pacientes con LES moderado a severo es necesario «un enfoque más integral y centrado en la persona, que incorpore de forma sistemática la evaluación de la calidad de vida, la fatiga y la salud mental en la práctica clínica habitual, y promueva la colaboración de equipos multidisciplinares con reumatólogos, psicólogos, fisioterapeutas y especialistas en dolor crónico».

«Este subanálisis del estudio ‘SPOCS’ realizado por investigadores españoles forma parte del esfuerzo por entender mejor la evolución clínica del lupus en España y optimizar los tratamientos disponibles para esta enfermedad crónica y compleja. Los resultados muestran que aún queda un largo camino por recorrer en la optimización de los tratamientos y en la reducción de la dependencia de los glucocorticoides, lo que refuerza la importancia de seguir investigando y ofreciendo alternativas que mejoren la calidad de vida a largo plazo de los pacientes con LES», ha finalizado la directora Médica y de Asuntos Regulatorios de AstraZeneca España, Ana Pérez.