Europa pasa por alto uno de cada cinco casos de tuberculosis, según un nuevo informe

Un informe de la OMS y el ECDC alerta de que Europa no detecta uno de cada cinco casos de tuberculosis y registra niveles críticos de resistencia a fármacos.

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Imagen de recurso de la tuberculosis. PENN MEDICINE

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Europa continúa afrontando serias dificultades para localizar todos los casos de tuberculosis y deja sin detectar uno de cada cinco, de acuerdo con un informe difundido este lunes por la Organización Mundial de la Salud Europa y el Centro Europeo para la Prevención y el Control de las Enfermedades (ECDC).

Coincidiendo con el Día Mundial de la Tuberculosis, ambas instituciones han hecho público este documento, que alerta de que la Región Europea —que incluye 53 países de Europa y Asia Central, entre ellos los 30 Estados de la Unión Europea y del Espacio Económico Europeo (UE/EEE)— sigue lejos de los objetivos regionales y globales fijados para poner fin a la enfermedad.

“Una de cada cinco personas con tuberculosis en la Región Europea sigue sin ser detectada por los servicios de salud. Esto no solo representa un fallo en la detección, sino también una oportunidad perdida para tratar la enfermedad antes, prevenir el sufrimiento y detener la transmisión”, ha subrayado Hans Henri P. Kluge, director regional de la OMS para Europa.

Junto a este déficit de detección, la Región Europea mantiene tasas de resistencia a los medicamentos muy superiores a las de otras zonas del mundo, lo que agrava la situación.

Según el informe, ambos problemas están estrechamente vinculados. Los diagnósticos tardíos incrementan la probabilidad de contagio y complican el abordaje clínico. Un mayor número de infecciones, a su vez, conduce a más fracasos terapéuticos, un factor clave en la aparición de resistencias. “Cerrar la brecha de detección y abordar la resistencia a los medicamentos no son prioridades paralelas, sino parte de la misma lucha”, recalca el texto.

Desde 2015, la incidencia de tuberculosis en la Región Europea de la OMS se ha reducido un 39 por ciento y las muertes han caído un 49 por ciento. No obstante, estos avances se sitúan por debajo de las metas de la Estrategia para Acabar con la Tuberculosis para 2025, que aspira a descensos del 50 por ciento y del 75 por ciento, respectivamente.

En la UE/EEE, la evolución es similar: los casos se han reducido un 33 por ciento y los fallecimientos un 17 por ciento, pero la mayoría de los países no alcanzarán los objetivos de 2030, lo que implicará miles de contagios y muertes evitables.

Brechas en diagnóstico y seguimiento

En 2024 se comunicaron 161.569 nuevos diagnósticos de tuberculosis en 51 de los 53 países de la Región. Sin embargo, solo se registró el 79 por ciento de los casos nuevos y recaídas estimados por la OMS en la Región Europea, lo que indica que una parte importante de las personas afectadas ni se diagnostica ni entra en los sistemas de notificación. Esta laguna tiene un impacto directo: quienes no son identificados no reciben tratamiento y continúan propagando la infección en su entorno.

El informe señala que, en la UE/EEE, el progreso también es insuficiente. Aunque las tasas de notificación se han estabilizado, persisten problemas en el acceso a pruebas diagnósticas y en el seguimiento clínico debido a limitaciones estructurales de los sistemas sanitarios. Una de cada cinco personas que comienzan tratamiento antituberculoso en la UE/EEE no cuenta con una evaluación al cabo de un año, una carencia especialmente preocupante en menores de 15 años. Estos datos evidencian la urgencia de reforzar la detección temprana y asegurar un control estrecho tras el diagnóstico.

Resistencia a los fármacos: una urgencia regional

El documento advierte de que la Región Europea de la OMS concentra una parte desproporcionada de la carga mundial de tuberculosis resistente a la rifampicina y multirresistente. Estas formas de la enfermedad requieren regímenes terapéuticos más largos y complejos y se asocian con una mortalidad mucho mayor.

En 2024 se confirmaron 26.845 casos de tuberculosis resistente a la rifampicina o multirresistente en la Región Europea, mientras que en la UE/EEE se notificaron 817. A escala global, el 3,2 por ciento de los nuevos casos y el 16 por ciento de los previamente tratados presentan resistencia a la rifampicina o son multirresistentes; en la Región Europea estos porcentajes ascienden al 23 por ciento y al 53 por ciento, aproximadamente siete veces y tres veces más que la media mundial, respectivamente.

En el ámbito de la UE/EEE, el 3,5 por ciento de los diagnósticos de tuberculosis son resistentes a la rifampicina o multirresistentes, pero solo el 56 por ciento de estos pacientes logra completar con éxito el tratamiento. Los malos resultados terapéuticos facilitan la persistencia y expansión de las cepas resistentes, lo que refuerza la necesidad de mejorar tanto el diagnóstico como la atención especializada.

Llamamiento a intensificar la respuesta

Ante este panorama, las organizaciones reclaman a los gobiernos que refuercen las medidas de prevención y la detección precoz para cerrar la brecha diagnóstica de uno de cada cinco casos, con especial atención a los colectivos más vulnerables y marginados, entre ellos las personas privadas de libertad.

Los organismos internacionales instan también a ampliar el acceso a las pruebas de diagnóstico rápido y a los test de sensibilidad a los fármacos avalados por la OMS, sobre todo en contextos con alta incidencia.

Del mismo modo, piden consolidar la integración entre los servicios de tuberculosis y VIH y aumentar la cobertura de la terapia antirretroviral en las personas coinfectadas, como parte de una estrategia conjunta para reducir la mortalidad y la transmisión.