Expertos alertan: la presoterapia no es la solución a los problemas circulatorios ni un tratamiento estético definitivo

Especialistas en Fisioterapia alertan del auge de la presoterapia en casa y recuerdan que no resuelve trastornos circulatorios ni problemas estéticos de raíz.

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La profesora adjunta del Departamento de Fisioterapia de la Universidad Europea, Sara Mogedano, y el catedrático de Fisioterapia de la misma universidad, Carlos Romero, han recalcado que la presoterapia debe entenderse como una técnica de apoyo para el bienestar y la recuperación muscular, pero han insistido en que “no debe considerarse una solución para trastornos circulatorios ni un tratamiento estético definitivo”.

Ambos especialistas se pronuncian en este sentido ante el reciente “boom” de los dispositivos de presoterapia para uso doméstico, una terapia que, hasta hace poco, se realizaba casi exclusivamente en clínicas especializadas y centros de fisioterapia. En la actualidad se comercializan botas de compresión y equipos para el hogar que prometen desde una recuperación deportiva más rápida hasta supuestos efectos estéticos.

La presoterapia se basa en la aplicación de compresiones neumáticas intermitentes con el objetivo de favorecer el drenaje linfático y mejorar el retorno venoso. “Fisiológicamente, un equipo de calidad puede facilitar el desplazamiento de los líquidos acumulados en los tejidos, generando una sensación de alivio y una reducción de la hinchazón a corto plazo”, ha explicado Sara Mogedano, que remarca que estos efectos están ligados al movimiento de líquidos.

Uno de los grandes reclamos comerciales de estos aparatos es su presunto efecto sobre la silueta. No obstante, Mogedano ha remarcado que cualquier disminución de volumen que se observe tras las sesiones es pasajera, ya que se debe al drenaje de líquidos y no a una reducción del tejido adiposo. Por tanto, no actúa sobre la causa de fondo del problema estético.

Los especialistas han llamado también la atención sobre los posibles riesgos derivados de un uso inadecuado de estos sistemas. “La aplicación de presión externa puede empeorar condiciones como trombosis venosa profunda, infecciones activas o trastornos cardiovasculares descompensados”, ha advertido Carlos Romero, quien ha incidido en que el peligro aumenta cuando se utilizan en el domicilio sin supervisión, por parte de personas que desconocen las contraindicaciones.

En este contexto, han reclamado mayor responsabilidad a quienes difunden y recomiendan estos dispositivos en redes sociales. “La promoción en redes sociales frecuentemente aparece asociada a rutinas de recuperación o cuidado estético, sin especificar adecuadamente sus indicaciones reales”, ha señalado Romero, preocupado por el impacto de estos mensajes.

A su juicio, los creadores de contenido desempeñan un papel determinante y “deben tomar responsabilidad a la hora de garantizar que la información que llega al público sea rigurosa y segura”, de modo que el uso de la presoterapia y de estos dispositivos se apoye siempre en expectativas ajustadas a la evidencia y, siempre que sea posible, en un criterio clínico profesional.