El secretario general de la Federación de Atención a la Ciudadanía de la Unión Sindical Obrera (FAC-USO), Javier Toro, ha denunciado la insuficiencia de personal en la sanidad pública española y ha subrayado que el sistema se sostiene gracias al esfuerzo diario de sus profesionales.
En esta línea, ha recordado que el Informe Anual del Sistema Nacional de Salud 2024 indica que España alcanza ya los 48,6 millones de habitantes, con una población claramente envejecida. Además, el 96,7 por ciento de la ciudadanía depende de forma directa del SNS para su atención sanitaria, lo que incrementa la presión asistencial sin que el sistema se haya adaptado a esta situación.
“Estos números explican por qué la sanidad está al límite: cada día se atiende a más gente, con más problemas de salud y con menos medios. Y quien está sosteniendo esto no son los despachos, son las plantillas”, ha afirmado Toro.
Según los datos de 2024, la Atención Primaria registró más de 241 millones de consultas médicas y 143 millones de consultas de enfermería; los hospitales superaron los 90 millones de consultas, alcanzaron 4 millones de ingresos y casi 3,7 millones de intervenciones quirúrgicas; mientras que la atención urgente rebasó los 66 millones de episodios entre centros de salud, hospitales y servicios 112/061. FAC-USO recalca que “este volumen de actividad refleja una sobrecarga estructural que recae directamente sobre las plantillas”.
Para Toro, no se trata solo de cifras: “Hablamos de más ingresos, más dependencia, más cuidados y más carga de trabajo. Y eso se traduce en profesionales exhaustos y en servicios que funcionan gracias al sacrificio de quienes están dentro”.
El sindicato incide en que esta presión recae sobre quienes trabajan en el SNS, “como demuestran las movilizaciones que se están produciendo en todo el Estado”. En el caso de los técnicos en cuidados auxiliares de enfermería (TCAE), FAC-USO ha promovido una huelga estatal y ha convocado concentraciones durante este mes para reclamar el encuadramiento en el subgrupo C1, el reconocimiento de sus funciones y unas condiciones laborales acordes al trabajo que desempeñan.
“La huelga y las concentraciones de los TCAE no son un capricho: son la respuesta de un colectivo que lleva años sosteniendo la sanidad sin el reconocimiento ni la clasificación profesional que le corresponde”, señala el secretario general de FAC-USO.
Desigualdad social y brecha en salud
Para la organización sindical, el informe oficial también constata que la desigualdad social se traduce en desigualdad en salud, ya que la percepción de buena salud desciende más de 13 puntos entre las clases sociales con menos recursos.
“Un sistema que precariza a sus profesionales y deja que crezcan la pobreza y la desigualdad no puede garantizar una sanidad justa. Defender condiciones laborales dignas es defender también la salud de la ciudadanía”, añade Toro.
Ante este escenario, FAC-USO reclama un refuerzo real de las plantillas, estabilidad en el empleo, reconocimiento profesional y salarial, así como una planificación sanitaria basada en datos objetivos, y no en recortes ni en modelos que mercantilizan la atención. “La sanidad pública no se mantiene por milagro. Se mantiene porque miles de profesionales siguen dando más de lo que reciben. Y eso no puede ser el modelo de futuro”, concluye Toro.