Fallece a los 79 años Craig Venter, pionero del genoma humano

Muere a los 79 años J. Craig Venter, genetista clave en la secuenciación del genoma humano y referente mundial en genómica y biología sintética.

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ADN. ASEBIO

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El genetista estadounidense J. Craig Venter, considerado uno de los padres del genoma humano tras descifrarlo en 1999 a través de su compañía Celera Genomics en paralelo al consorcio público internacional, ha muerto a los 79 años, según ha comunicado el Instituto J. Craig Venter (JCVI).

Fundador, presidente del consejo y director ejecutivo de la institución que lleva su nombre, el científico ha fallecido en San Diego (Estados Unidos) “tras una breve hospitalización por efectos secundarios inesperados derivados del tratamiento de un cáncer diagnosticado recientemente”.

Venter fue distinguido con el Premio Príncipe de Asturias de Investigación Científica y Técnica en 2021, junto a John Sulston, Francis Collins, Hamilton Smith y Jean Weissenbach, por la secuenciación del genoma humano. Entre sus aportaciones más destacadas figura la creación de la primera célula bacteriana autorreplicante dirigida por un genoma sintetizado químicamente.

“Craig creía que la ciencia avanza cuando las personas están dispuestas a pensar de forma diferente, a actuar con decisión y a construir lo que aún no existe --afirma Anders Dale, presidente del JCVI--. Su liderazgo y visión transformaron la genómica y contribuyeron a impulsar la biología sintética. Honraremos su legado continuando la misión que él creó: promover la ciencia genómica, impulsar las inversiones públicas que hacen posible el descubrimiento y colaborar ampliamente para convertir el conocimiento en impacto”.

A lo largo de su trayectoria, el doctor Venter demostró que los genomas podían diseñarse y ensamblarse, y fue uno de los pioneros en el uso de etiquetas de secuencias expresadas (EST) para el hallazgo de genes, una técnica que permitió identificar de forma rápida un gran número de genes humanos y aceleró el trabajo de cartografiado del genoma.

Más adelante encabezó los proyectos que culminaron en las primeras secuencias preliminares del genoma humano, un logro que marcó la entrada de la biología en la era digital. Posteriormente, recuerdan desde el Instituto, él y su equipo publicaron el primer genoma humano diploide de alta calidad, subrayando la relevancia de registrar la variación genética heredada de ambos progenitores.

En el ámbito de la biología sintética, Venter y sus colaboradores alcanzaron un hito científico al construir la primera célula bacteriana autorreplicante controlada por un genoma sintetizado químicamente, demostrando que los genomas pueden diseñarse de forma digital, ensamblarse a partir de componentes químicos y “activarse” para dirigir una célula viva.

Con la Expedición de Muestreo Oceánico Global Sorcerer II, el investigador y sus equipos aplicaron técnicas de metagenómica para desvelar una enorme diversidad microbiana, informando del hallazgo de millones de genes nuevos y ampliando de forma notable el catálogo conocido de familias de proteínas. Este trabajo permitió profundizar en el conocimiento del microbioma oceánico y de su influencia en los sistemas planetarios.

Además, Venter impulsó varias empresas, entre ellas Synthetic Genomics, Inc., Human Longevity, Inc. y, más recientemente, Diploid Genomics, Inc., con las que buscó trasladar los avances en genómica y biología sintética a aplicaciones concretas para la salud y el conjunto de la sociedad.